Dicho recinto de salud en Santiago desarrolla una iniciativa pionera dentro de la red de Atención Primaria de la comuna, que combina movimiento, contención emocional y acompañamiento durante el puerperio.
Cada semana, madres junto a sus hijos, participan en este taller que busca fortalecer el apego, crear redes de apoyo y promover el bienestar físico y mental desde los primeros meses de vida.
La maternidad transforma profundamente la vida de las mujeres. Junto con la llegada de un hijo aparecen nuevos desafíos, emociones, aprendizajes y también la necesidad de encontrar espacios de acompañamiento.
Con esa mirada, el CESFAM Padre Orellana, perteneciente a la Dirección de Salud de la Municipalidad de Santiago, impulsa desde 2024 el Taller de Danza Porteo, una iniciativa innovadora que hoy se ha consolidado como un verdadero espacio de encuentro, autocuidado y fortalecimiento del vínculo entre madres y sus bebés.
La actividad fue uno de los momentos más emotivos de la reciente Cuenta Pública Participativa 2025 del establecimiento, donde las participantes realizaron una presentación que reflejó el espíritu del programa: Una experiencia que va mucho más allá de bailar, convirtiéndose en una herramienta terapéutica y comunitaria para acompañar el proceso de crianza.
La profesora del taller, Natalia Valverde, explicó que la iniciativa nació por impulso de la directora del establecimiento, quien identificó la necesidad de generar un espacio especialmente dedicado a las madres que atraviesan el período de puerperio.
«Este taller de Danza Porteo nace por una iniciativa de la directora Claudia Ortega, que me solicita tener un espacio para las mamás, sobre todo en puerperio. Antes me certifiqué y estudié porque creo que es importante hacer las cosas con preparación. Partimos en mayo del año pasado y este año tomó mucha más fuerza, con una mayor participación de usuarias».
La directora del CESFAM Padre Orellana, Claudia Ortega, destacó que este tipo de iniciativas reflejan la forma en que la atención primaria busca responder no solo a las necesidades clínicas de las personas, sino también a su bienestar emocional y social.
«Con estas instancias, queremos ofrecer espacios que acompañen integralmente a nuestras usuarias, fortaleciendo su bienestar y generando redes de apoyo en una etapa tan importante como la maternidad», indicó.
Fortaleciendo el apego y el bienestar
La Danza Porteo tiene su origen en metodologías desarrolladas en distintos países que integran el porteo ergonómico con la expresión corporal, promoviendo el contacto permanente entre madres, padres o cuidadores y sus bebés.
Diversos estudios han señalado que estas prácticas favorecen el apego seguro, ayudan a disminuir el estrés posparto, fortalecen la confianza parental y contribuyen al desarrollo emocional y psicomotor de los niños durante sus primeros meses de vida.
En el CESFAM Padre Orellana, la propuesta incorpora además una dimensión comunitaria. Cada jueves, en los llamados «Jueves de abrazos y danzas», las participantes comparten una sesión de aproximadamente una hora y media donde la música, el movimiento y la conversación se convierten en herramientas para fortalecer la maternidad.
«La danza es una herramienta que utilizamos para poder conectarnos tanto con los bebés como con las compañeras. Bailamos en círculo y después realizamos una ronda del corazón, donde conversamos sobre temas relacionados con la maternidad y también sobre aquello que las mamás necesitan compartir en ese momento», explicó Natalia Valverde.
Las usuarias participan junto a sus hijos utilizando portabebés ergonómicos, permitiendo que el movimiento se transforme en una experiencia compartida que fortalece el vínculo afectivo mientras favorece la contención emocional de las madres.
Canciones que hablan de maternidad
Durante la presentación realizada en la Cuenta Pública, las participantes interpretaron dos coreografías especialmente significativas: «Guerrera» y «Tejiendo Alas», canciones escogidas por las propias madres debido al profundo significado que tienen para ellas.
«Guerrera invita a las mamás a sentirse valoradas y poderosas, reconociendo que todo lo que han hecho por sus hijos lo hicieron con la mejor intención posible. Tejiendo Alas habla de la espera, del embarazo y de cómo imaginamos ese primer encuentro con nuestros bebés. Son canciones muy importantes para ellas porque las conectan con esa etapa de sus vidas», relató la docente.
Otro de los aspectos que caracteriza al taller es la forma en que finaliza cada encuentro. En lugar de aplausos o celebraciones ruidosas, el grupo realiza un saludo silencioso para respetar el descanso de los bebés.
«Muchas veces los bebés se quedan dormidos durante la danza. Por eso terminamos en silencio. Así evitamos despertarlos bruscamente y cuidamos ese momento de tranquilidad tanto para ellos como para sus mamás», señaló Natalia Valverde.
Un espacio abierto todo el año
Actualmente el Taller de Danza Porteo se desarrolla exclusivamente en el CESFAM Padre Orellana y permanece abierto durante todo el año. La participación es dinámica, ya que muchas madres asisten mientras se encuentran con licencia posnatal y luego son reemplazadas por nuevas usuarias que comienzan el mismo proceso.
Más que un taller recreativo, la iniciativa se ha transformado en una estrategia de promoción de la salud, fortaleciendo el bienestar emocional, la crianza respetuosa y el acompañamiento comunitario en una de las etapas más importantes de la vida familiar.
Con este tipo de programas, la Dirección de Salud de la Municipalidad de Santiago continúa impulsando acciones innovadoras que complementan la atención clínica tradicional, promoviendo una salud integral centrada en las personas, sus vínculos y el fortalecimiento de las comunidades.








