El proyecto de Inmobiliaria Norte Verde y Befco, junto a Greenrec-Lepanto, gestionó más de 641 toneladas de residuos con trazabilidad completa. La iniciativa marca un hito en la construcción sostenible en Chile, donde solo se recupera cerca del 6% de los residuos de construcción y demolición.
Chile enfrenta un importante desafío ambiental en la industria de la construcción: solo recupera cerca del 6% de los residuos de construcción y demolición (RCD), frente a más del 50% que alcanza, en promedio, la Unión Europea. En este escenario, el edificio Parque Panamá, ubicado en Santiago Centro, se convirtió en el primer proyecto del país en implementar el modelo de Recuperación Total de Escombros, una iniciativa de Greenrec-Lepanto junto a Inmobiliaria Norte Verde y Befco.
Durante la construcción del edificio, los equipos gestionaron 641.424 kilos de residuos con trazabilidad completa. El proyecto destinó el 100% de estos materiales a reciclaje, valorización energética y backfilling o valorización de suelos, sin recurrir a la simple disposición de residuos.
El resultado demuestra cómo la gestión planificada de los escombros puede reducir el impacto ambiental de las obras y abrir nuevas oportunidades para avanzar hacia una construcción más sostenible.
La gestión de residuos, un desafío para la construcción
Los residuos de construcción y demolición representan cerca de un tercio de los residuos sólidos que se generan en Chile. Sin embargo, su recuperación sigue siendo una de las principales brechas ambientales del sector.
Según cifras de la Comisión Nacional de Productividad citadas por el Ministerio del Medio Ambiente, el país recupera cerca del 6% de estos materiales, muy por debajo de los niveles registrados en la Unión Europea.
A este escenario se suma un complejo ciclo económico para la construcción y la presencia de alternativas informales para eliminar residuos, lo que dificulta la adopción de modelos de gestión más exigentes.
Pedro Pablo Larraín, gerente general de Greenrec-Lepanto, explica que el estancamiento del sector y la escasa fiscalización favorecen estas prácticas.
“La verdad es que en este punto se suman dos factores muy relevantes: primero, que la construcción está en uno de los ciclos de estancamiento más profundos desde que hay registros, y segundo, la poca fiscalización del Estado permite la existencia masiva de alternativas informales, ilegales y, por ende, muy baratas para deshacerse de los RCD”, señala.
El ejecutivo destaca el trabajo de empresas que han optado por modelos de gestión más rigurosos. “Lo anterior hace aún más plausible y ejemplar a las inmobiliarias y constructoras, como es el caso de Norte Verde y Befco, que han tomado este camino de vanguardia, apuntando a niveles de trazabilidad, seriedad y valorización de nivel de país desarrollado”, agrega.
Construcción sostenible y recuperación de terrenos
El proyecto Parque Panamá también contribuyó a la recuperación de terrenos degradados en la Región Metropolitana. La gestión de los residuos permitió completar el primer pozo de un proyecto de Greenrec-Lepanto, que busca transformarlo en un área verde con una laguna y espacios recreativos.
Esta iniciativa aplica el modelo europeo de backfilling, que permite recuperar suelos mediante rellenos controlados con materiales adecuados. Así, la gestión de los residuos puede generar beneficios que van más allá de la propia obra y contribuir a la recuperación de espacios intervenidos.
Para Francisco Bascuñán, director ejecutivo de Inmobiliaria Norte Verde, la sostenibilidad debe formar parte de la planificación urbana desde el inicio de cada proyecto.
“Construir ciudad no significa solamente levantar edificios. También significa hacernos cargo de cómo intervenimos el territorio y de qué ciudad queremos dejar para las próximas generaciones. Una ciudad armónica debe convivir con sus habitantes, pero también con su entorno. Como industria tenemos que incorporar estos desafíos desde el diseño y la planificación”, afirma.
Trazabilidad y valorización: el desafío de la industria
La experiencia de Parque Panamá plantea un camino para avanzar hacia una construcción más responsable con el entorno. El desafío consiste en incorporar la gestión de residuos desde la planificación de las obras, en lugar de abordarla únicamente cuando los materiales ya se han generado.
Para Larraín, este cambio requiere fortalecer la segregación de residuos en origen, asegurar su trazabilidad y desarrollar mejores alternativas de valorización.
“Para eso necesitamos mayor segregación en origen, trazabilidad y mejores alternativas de valorización. Lo que hoy vemos como experiencias de vanguardia tiene que transformarse progresivamente en una práctica habitual de la industria”, concluye.
El caso de Parque Panamá muestra que la recuperación integral de los residuos de construcción es una alternativa concreta para reducir la disposición final de escombros, aprovechar materiales y contribuir a la recuperación de terrenos degradados. Su implementación también pone de relieve la necesidad de ampliar estas prácticas para cerrar la brecha de reciclaje que mantiene Chile frente a otros mercados.







