Al dejar de trabajar, muchas personas pierden los seguros complementarios de su empresa, mientras los gastos médicos pueden mantenerse o aumentar. Expertos de Lascar Wealth Management advierten sobre la importancia de anticipar este costo antes de pensionarse.
Al planificar la jubilación, la mayoría de las personas concentra su atención en el monto de la pensión que recibirá. Sin embargo, existe otro factor que puede afectar seriamente el presupuesto durante esta etapa: el gasto en salud.
Con el paso de los años pueden aumentar las consultas médicas, los medicamentos, los exámenes y la necesidad de tratamientos especializados. A esto se suma que, al terminar la relación laboral, muchas personas pierden los seguros complementarios que financiaba su empleador. El resultado puede ser una mayor carga económica justo cuando los ingresos disminuyen.
Cristián González, fundador de Sano y Protegido, explica este efecto con un ejemplo: una persona que recibe un sueldo bruto de $2 millones y destina $150 mil mensuales a salud utiliza el 7,5% de sus ingresos en ese ítem. Si al jubilar su ingreso baja a $1 millón y mantiene el mismo gasto médico, esa proporción se duplica y llega al 15%.
“El gasto médico puede mantenerse o aumentar, mientras la pensión mensual es inferior al sueldo que se recibe durante la vida laboral. Si el gasto en salud se mantiene en $150 mil pesos, el peso en el presupuesto se duplica cuando el ingreso cae de dos millones a un millón de pesos”, señala González.
Desde Lascar Wealth Management (Lascar WM), a través de su solución de Protección y Salud, entregada por Sano y Protegido, advierten que el costo no se limita a las cotizaciones. También incluye medicamentos, consultas, exámenes, rehabilitación y prestaciones que los seguros no cubren o reembolsan solo parcialmente.
Francisca Cruz, asesora previsional de Alfredo Cruz e integrante de esta dimensión de asesoría en Lascar WM, plantea que la planificación debe considerar cuánto dinero necesitará una persona para mantener su calidad de vida y enfrentar una eventual contingencia médica.
“Cuando se proyecta la jubilación, el foco suele estar en el monto de la pensión y la salud queda subestimada. El objetivo no es solo saber cuánto voy a recibir, sino cuánto voy a necesitar para sostener mi vida y responder a una contingencia de salud”, explica.
El término de los seguros laborales: un riesgo que conviene anticipar
Uno de los aspectos que requiere mayor atención es la continuidad de los seguros complementarios de salud. Estas coberturas suelen estar vinculadas al contrato de trabajo y, por lo tanto, pueden terminar cuando finaliza la relación laboral.
Algunas empresas, por acuerdos colectivos o sindicales, mantienen la protección durante un período adicional que puede llegar a seis meses. Sin embargo, una vez terminado ese plazo, la persona debe financiar sus gastos con las coberturas de su Isapre o Fonasa y los seguros que haya contratado por cuenta propia.
Por eso, antes de pensionarse conviene revisar las alternativas disponibles y conocer el alcance de las coberturas vigentes. Entre ellas están las garantías explícitas en salud (GES), la Cobertura Adicional para Enfermedades Catastróficas (CAEC), en el caso de los afiliados a Isapre, y los seguros catastróficos.
En el caso de la CAEC, el deducible máximo informado es de 126 UF, mientras que los deducibles de los seguros catastróficos pueden variar entre 50 y 100 UF, según las condiciones de cada póliza.
“Lo primero es hacer un inventario de las coberturas que tengo hoy y verificar qué protección mantengo después del término de la relación laboral. Es muy importante verlo antes del retiro y no después”, recomienda Cristián González.
La anticipación también importa al contratar nuevas pólizas. Cuando una persona tiene una enfermedad preexistente o busca cobertura a una edad más avanzada, las aseguradoras pueden solicitar una declaración de salud y establecer restricciones.
Por ejemplo, una persona con hipertensión podría enfrentar períodos de exclusión de entre 18 y 36 meses para determinadas complicaciones asociadas a esa condición, dependiendo de la evaluación y las condiciones de la póliza. Además, algunos seguros catastróficos establecen límites de edad para ingresar.
Desde Lascar WM recomiendan evaluar las alternativas mientras todavía se cuenta con la cobertura del empleador y no cancelar un seguro vigente sin confirmar previamente la aceptación de una nueva póliza.
Cómo incorporar la salud al presupuesto de jubilación
Para Francisca Cruz, uno de los errores más frecuentes es proyectar la jubilación únicamente desde el monto de la pensión, sin calcular cuánto costará mantener las coberturas y responder a gastos médicos inesperados.
“Uno de los errores más frecuentes es pensar la jubilación solo desde el monto de la pensión. Los gastos de salud no avisan, y quien no los proyectó termina decidiendo bajo presión. Por eso le damos acento a esta dimensión dentro del modelo de asesoría, especialmente para las personas que se encuentran en esta etapa”, sostiene.
Frente a este escenario, los especialistas proponen construir un presupuesto de salud que considere tres componentes:
- Gastos recurrentes: consultas, medicamentos, exámenes y otros desembolsos habituales. Si una persona destina $100 mil mensuales a salud, debería considerar $1,2 millones al año para cubrir ese gasto.
- Eventos médicos extraordinarios: tratamientos, hospitalizaciones o procedimientos que pueden generar desembolsos importantes.
- Reserva financiera: recursos disponibles para enfrentar deducibles, copagos y prestaciones que no cubren los seguros.
La liquidez también cumple un papel importante. Contar con dinero disponible permite enfrentar un copago o un deducible sin tener que vender inversiones en un momento poco conveniente o recurrir al endeudamiento.
“Al planificar, hay que definir qué tasa de reemplazo se quiere alcanzar y el APV es una herramienta clave para acercarse a ella. Pensión, inversiones, seguros y salud deben coordinarse en una sola estrategia”, explica Cristián González.
La recomendación de los especialistas es incorporar la salud desde el inicio de la planificación previsional. Calcular cuánto se recibirá al jubilar es importante, pero también lo es anticipar cuánto costará mantener la protección médica durante esa etapa.
Sobre Lascar Wealth Management
Lascar Wealth Management (Lascar WM) es un modelo de asesoría patrimonial que busca integrar inversiones, previsión, seguros, salud y planificación tributaria en una misma estrategia financiera.
La firma nació a partir de la experiencia acumulada por Alfredo Cruz y Cía, empresa con más de 35 años de trayectoria en asesoría financiera y previsional. Ese recorrido permitió identificar la necesidad de avanzar hacia una gestión patrimonial más integrada, que considere las distintas dimensiones de la vida financiera de las personas.








