
El bienestar subjetivo es un indicador clave para comprender la calidad de vida de las personas. El Informe Mundial de Felicidad 2025 muestra que Chile descendió en el ranking, evidenciando que, más allá de los avances cuantitativos, factores como la percepción de seguridad influyen directamente en el bienestar.
En los últimos días, hechos de violencia en distintos contextos, especialmente a nivel escolar, han generado preocupación. Esta situación provoca malestar subjetivo y abre una pregunta necesaria: ¿qué estamos haciendo mal como sociedad? Diversos estudios advierten un aumento de la soledad percibida y una disminución de la confianza interpersonal, factores estrechamente vinculados con la salud mental y la felicidad.
La sensación de soledad, aislamiento y dificultades en los vínculos puede estar acercando a las personas a la violencia y la agresividad como formas de relación desadaptativas. Estas conductas se contagian, al igual que las emociones, y su solución no siempre pasa por el castigo o más protocolos.
Entender que un niño, niña o joven que “se porta mal” lo está pasando mal, permite avanzar hacia estrategias más respetuosas y efectivas, reconociendo que esto también puede ser un síntoma de una sociedad adulta que no está siendo feliz.
Ivonne Maldonado, Directora Carrera de Psicología, Universidad de Las Américas, Sede Concepción





