Seis de cada diez chilenos advierten riesgos para la protección de su información médica en plataformas digitales. El estudio revela mayor confianza en las recetas y los resultados de exámenes online que en la telemedicina y los diagnósticos asistidos por inteligencia artificial.
La digitalización de la salud avanza, pero la confianza de las personas depende del uso que se les dé a estas herramientas. El 61% de los chilenos considera que las tecnologías digitales aplicadas al sector presentan desafíos importantes para la protección de sus datos y privacidad, según el capítulo sobre transformación digital de la Encuesta Nacional de Salud 2026, elaborado por el Instituto de Salud Pública de la Universidad Andrés Bello (UNAB), en colaboración con Ipsos.
El estudio muestra que la ciudadanía confía más en las tecnologías que facilitan trámites y permiten acceder a información médica. El 69% declara confiar en la consulta online de los resultados de sus exámenes, mientras que el 63% manifiesta confianza en la recepción de recetas digitales.
La percepción cambia cuando la tecnología participa directamente en la atención clínica. Solo el 47% confía en la telemedicina y apenas el 28% en los diagnósticos realizados o asistidos por inteligencia artificial. En este último caso, la mitad de los encuestados declara tener poca o ninguna confianza.
Eficiencia y empleo: otras preocupaciones de la digitalización
La encuesta también consultó por los efectos que tendrá la incorporación de tecnologías digitales en el sistema de salud. El 56% cree que su implementación mejorará la eficiencia operativa, mientras que el 51% considera que podría afectar negativamente el empleo en el sector.
Para Héctor Sánchez, director ejecutivo del Instituto de Salud Pública UNAB, estos resultados muestran que la confianza ciudadana depende de las garantías que acompañen la transformación digital.
“La ciudadanía valora la tecnología cuando facilita el acceso a la salud, pero exige garantías cuando esta toma partido en decisiones clínicas. La confianza depende de que estas herramientas sean seguras, transparentes y resguarden los datos de los pacientes”, señaló.
Por su parte, Manuel Inostroza, académico de la Universidad Andrés Bello, destacó la diferencia entre utilizar herramientas digitales para realizar trámites y confiar en tecnologías que intervienen en diagnósticos médicos.
“Hay una diferencia clara entre confiar en trámites digitales y confiar en un diagnóstico asistido por inteligencia artificial. El desafío es incorporar estas tecnologías demostrando su utilidad y seguridad para las personas”, sostuvo.
Cómo se realizó la encuesta
La Encuesta Nacional de Salud 2026 consideró a 1.200 personas mayores de 18 años de las regiones Metropolitana, de Valparaíso y del Biobío, con 400 participantes por región.







