Autoridades y parlamentarios advirtieron sobre los riesgos del crédito informal y destacaron el Crédito Social de las Cajas de Compensación como una alternativa de financiamiento regulado. En un conversatorio organizado por Cajas de Chile, plantearon que combatir este fenómeno exige persecución penal, inclusión financiera y educación económica.
El avance de los préstamos informales conocidos como “gota a gota” encendió las alertas de autoridades, parlamentarios y representantes del sector financiero. En el conversatorio “Gota a gota: La realidad del crédito informal en Chile”, organizado por Cajas de Chile A.G., los participantes analizaron cómo operan estas redes, los riesgos que enfrentan sus víctimas y las medidas necesarias para reducir su expansión.
El encuentro, parte del ciclo “Diálogos por el bienestar social de Chile”, reunió a representantes del Gobierno, el Congreso, las Cajas de Compensación, la banca, el retail financiero, el mundo académico y la sociedad civil.
La jornada comenzó con las palabras del presidente de Cajas de Chile, Marcelo Forni, y una exposición del subsecretario de Prevención del Delito, Gonzalo Guerrero. Posteriormente, la subsecretaria de Previsión Social, Elisa Cabezón, y los diputados de la Comisión de Seguridad Ciudadana Raúl Leiva y Eduardo Cretton analizaron los desafíos para enfrentar el fenómeno.
Préstamos rápidos que pueden terminar en amenazas y violencia
El subsecretario Gonzalo Guerrero explicó que el “gota a gota” consiste en préstamos de montos pequeños, con cobros diarios o semanales, dirigidos principalmente a personas que no consiguen financiamiento por vías formales.
Estas redes captan a comerciantes, trabajadores informales y hogares que necesitan dinero con urgencia. Ofrecen recursos inmediatos, generalmente sin garantías ni una evaluación crediticia tradicional, pero aplican intereses elevados y mecanismos de cobro que pueden derivar en amenazas, daños a la propiedad y actos de violencia.
Para gestionar los pagos, los prestamistas recurren a cobradores presenciales, conocidos en algunos casos como “caminantes”, además de motocicletas, aplicaciones y bases de datos. Cuando una persona se atrasa, la presión puede escalar hasta convertirse en una situación de extorsión.
Según una encuesta de ChileDeudas de 2025, aplicada a cerca de 5.000 personas con obligaciones financieras, el 45% declaró haber recurrido a prestamistas informales y el 80% de quienes estaban en mora afirmó haber recibido amenazas.
Entre las razones para acudir a estos préstamos, el estudio identificó las urgencias de salud, con un 35%; el financiamiento de negocios, con un 30%; y la necesidad de evitar el embargo de bienes, con un 25%.
Guerrero advirtió que el negocio resulta atractivo para las organizaciones criminales por su potencial de generar ingresos recurrentes con una inversión inicial relativamente baja. También alertó sobre sus posibles vínculos con el narcotráfico, la extorsión, la trata de personas y el lavado de activos.
El subsecretario recordó distintos casos investigados en Chile, entre ellos una condena dictada en Arica en 2018, la detención de integrantes de la organización conocida como “La Empresa” en 2024 y la operación “Sin salida”, desarrollada en 2025 en Temuco, Castro y Chonchi.
La autoridad añadió que la falta de una categoría estadística específica para este delito y la baja disposición de las víctimas a denunciar dificultan dimensionar su alcance y coordinar las investigaciones.
“El crédito informal, conocido como gota a gota, está directamente relacionado con extorsiones y el uso de la fuerza. Es un fenómeno transversal que exige mejorar no solo la persecución penal, sino también la inclusión financiera. Nos importa muchísimo formalizar a quienes no tienen acceso al crédito tradicional a través de las Cajas de Compensación, para evitar que sean víctimas del delito y construir un sistema de protección social adecuado para el país”, señaló Guerrero.
Crédito Social como alternativa de financiamiento formal
Tras la exposición, los panelistas coincidieron en que la persecución penal debe complementarse con medidas que reduzcan la exclusión financiera. Entre las propuestas destacaron el decomiso de activos provenientes de actividades ilícitas, una mayor supervisión de las plataformas digitales, la educación financiera y el acceso a opciones de crédito reguladas.
La subsecretaria de Previsión Social, Elisa Cabezón, resaltó el papel que pueden desempeñar las Cajas de Compensación al ofrecer financiamiento formal a trabajadores y pensionados.
“Frente al crédito informal que trae amenazas, intereses altísimos y violencia a las familias chilenas, las Cajas de Compensación tienen una gran labor. Aportan una oferta legal que compite con el gota a gota, entregando un crédito más sano, accesible y con tasas más bajas. Para esto, es fundamental fortalecer el empleo formal, permitiendo que más personas accedan a la seguridad social”, afirmó.
En la misma línea, los participantes llamaron a coordinar el trabajo del sector público, la banca, el retail financiero, las Cajas de Compensación, los gremios del comercio y las organizaciones sociales. El objetivo es detectar la oferta ilegal y facilitar que las personas afectadas encuentren alternativas seguras antes de recurrir a prestamistas informales.
El diputado Raúl Leiva, integrante de la Comisión de Seguridad Ciudadana, destacó el mecanismo de descuento por planilla que permite a trabajadores formales y pensionados acceder al Crédito Social.
“En el mercado financiero, las Cajas de Compensación juegan un rol fundamental gracias al crédito mediante descuento por planilla para trabajadores formales y pensionados. El gran desafío que tenemos en materia de legislación y gestión estatal es cómo somos capaces de exportar esta exitosa experiencia de protección social a quienes hoy no están formalizados, para así aportar al desarrollo seguro de Chile”, sostuvo.
Más de 1,5 millones de créditos sociales al año
De acuerdo con las cifras presentadas por Cajas de Chile, las instituciones otorgan cerca de 1,5 millones de créditos sociales al año. De ese total, el 60% corresponde a préstamos inferiores a $500.000, mientras que más del 55% beneficia a personas que enfrentan barreras para acceder al sistema financiero tradicional por factores como la edad, los ingresos o sus antecedentes comerciales.
Estos créditos ofrecen tasas fijas en pesos y, según datos de la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO) y la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) correspondientes a agosto de 2026, sus tasas se situaban, en promedio, 26,5% por debajo de la tasa máxima convencional, de acuerdo con las cifras entregadas por el gremio.
El instrumento también establece límites a los descuentos sobre remuneraciones y pensiones, con el propósito de resguardar la capacidad de pago de los afiliados y prevenir el sobreendeudamiento.
A julio de 2026, la cartera vigente superaba los 2,2 millones de operaciones. El 82% del monto correspondía a trabajadores y el 18% a pensionados.
Las Cajas de Compensación son entidades de previsión social sin fines de lucro. Según Cajas de Chile, sus excedentes se destinan a nuevos créditos y beneficios sociales para sus más de 7,4 millones de afiliados.
Para el diputado Eduardo Cretton, el combate al “gota a gota” requiere abordar tanto la dimensión criminal como las condiciones económicas que llevan a las personas a recurrir a estos préstamos.
“El gota a gota es una nueva realidad delictiva que debemos mirar desde dos perspectivas: la persecución penal de estas modalidades de crimen organizado, y el aspecto económico y social, donde mucha gente hoy está excluida del sistema. Es ahí donde la función que cumplen las Cajas de Compensación es vital, al permitir que un amplio segmento de la población no bancarizada pueda acceder a un financiamiento seguro”, señaló.
Inclusión financiera para cerrar el paso al crédito ilegal
El presidente de Cajas de Chile, Marcelo Forni, valoró la coincidencia entre las autoridades y los representantes del sector financiero sobre la necesidad de fortalecer las opciones de financiamiento formal.
“Este diálogo ratifica la importancia del Crédito Social como instrumento de inclusión financiera para trabajadores y pensionados de ingresos medios y bajos. Esta herramienta contribuye directamente a cerrar el espacio al crédito informal, abarcando a un segmento que muchas veces no tiene acceso al sistema tradicional por edad, ingresos o antecedentes comerciales. Hoy son dos millones de chilenos los que tienen una puerta abierta en las Cajas de Compensación y que, gracias a esto, no tienen que recurrir al peligro del préstamo informal”, afirmó.
El conversatorio concluyó con un llamado a fortalecer una estrategia integral que combine persecución penal, prevención, educación financiera y acceso a financiamiento regulado. La coordinación entre instituciones públicas, entidades financieras y organizaciones sociales será clave para reducir la vulnerabilidad de quienes necesitan liquidez y evitar que terminen expuestos a redes de préstamos ilegales.
Sobre Cajas de Chile
Cajas de Chile A.G. es la asociación gremial que reúne a las Cajas de Compensación de Asignación Familiar, entidades de previsión social sin fines de lucro que agrupan a más de 7,4 millones de trabajadores y pensionados afiliados.
A través del ciclo “Diálogos por el bienestar social de Chile”, la organización promueve la discusión pública sobre los principales desafíos de la protección social y el bienestar de las personas en el país.








