El triunfo cruzado no sólo representa un paso adelante en Copa Libertadores, sino que también pone una lápida al análisis circense del otro lado de la cordillera.
Nos dieron por muertos, antes de jugar. El viejo chiste mal contado. Saludos desde Chile le envía la Universidad Católica al medio argentino, acostumbrado al exitismo y palabras que el trigo se lleva con el viento. Nada que ver con el Mundial de 1978, son sólo similitudes. Hoy, el cuadro de la franja, aprovechó antes de los 10’ minutos de juego la expulsión de Jhonnier Chala, tras una dura infracción a Clemente Montes.
Los primeros 20 minutos, no reflejaron la ausencia del hombre menos. El cuadro estudiantil, intentó por las bandas abusando de centros y jugadas que no llegaron a puerto.
Un escenario que se repitió durante todo el primer tiempo, con rendimientos individuales muy bajos: ni Valencia ni Zuqui fueron capaces de generar el fútbol de tres cuartos de cancha. Sumado a los excesivos centros, donde siempre y, por altura, era imposible ganar. Más aún, con un Zampedri jugando a media máquina con una fractura nasal.
Como ha sido la tónica y, casi una repetición de lo visto con Cruzeiro, la UC no pudo evidenciar el hombre de más que tuvo durante los primeros 45 minutos.
Católica se vio errática, durante gran parte del compromiso. Una tónica que también ha sido la habitual en el torneo local, lo que generó la impaciencia de su parcialidad. No obstante, Daniel Garnero, activó la banca e hizo el ingreso de Juan Francisco Rossel y Matías Palavecino, aportando la profundidad y el juego colectivo que la Católica extravió durante gran parte de los primeros 45 minutos.
La acción del DT cruzados, surgió efecto a los 75’ del segundo complementario. Fernando Zampedri rompe el cerco y se destapa con el primero para los cruzados. Un gol de “9”, con el pecho, jugada de copa que pone al equipo de la precordillera con la primera opción de clasificar a la segunda fase de Copa Libertadores.
Luego, a los 83’, el histórico goleador pone la segunda cifra, dejando a Universidad Católica muy bien aspectada para el duelo de revancha con Boca Juniors en La Bombonera. El equipo argentino llega con la imperiosa necesidad de ganar, en un partido que, el próximo jueves 28 de mayo, destapará la incredulidad de un medio que, al otro lado de la cordillera, cree manejar un último modelo y hoy solo disfruta de una chatarra.
Foto: @cruzados






