
El Valle de Azapa impulsa una innovadora iniciativa que transforma aceitunas descartadas en un snack saludable, mediante biotecnología y economía circular aplicada a la agroindustria.
Snack saludable en el Valle de Azapa es el foco de un innovador proyecto que busca transformar aceitunas descartadas del proceso productivo en un alimento con alto valor agregado, impulsando la economía circular en la Región de Arica y Parinacota.
La iniciativa fue seleccionada por el programa Innova Región de Corfo y se desarrolla en el Valle de Azapa, una de las principales zonas olivícolas del país. El objetivo es aprovechar frutos que hoy no ingresan al mercado por su tamaño o apariencia.
El proyecto propone convertir estas aceitunas, conocidas como “tiernizadas”, en un snack saludable, a través de soluciones de biotecnología alimentaria que permitan darles un nuevo uso comercial.
La investigación es fruto de una alianza entre la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM) y la empresaria local Roxana Gardilcic Boero, abordando la pérdida de producción que no cumple estándares de exportación o venta tradicional.
El proyecto, titulado “Aceituna tiernizada del Valle de Azapa: innovación funcional a partir de descarte con recubrimiento y potencial probiótico”, contempla dos años de investigación científica aplicada a la agroindustria.
Entre sus desarrollos destaca la creación de un recubrimiento comestible que reduce el exudado de aceite y la incorporación de cepas probióticas que aportarían beneficios funcionales al producto final.
El equipo proyecta la creación de una barra tipo snack saludable, ampliando así las posibilidades de uso de la aceituna del valle y diversificando la oferta alimentaria regional.
El académico Cristian Becerra Baeza, director del Departamento de Biotecnología de la UTEM, destacó el impacto del proyecto: “Permite generar nuevas oportunidades para productos con baja valorización, transformándolos en alimentos con mayor valor agregado”.
Por su parte, Carola Bahamondes Donoso, académica del Departamento de Biotecnología de la UTEM, señaló: “La idea es aprovechar un excedente y convertirlo en un alimento innovador con potencial de mercado mediante investigación científica”.
Finalmente, Roxana Gardilcic Boero, empresaria local, valoró la colaboración: “Este trabajo demuestra que la ciencia y el emprendimiento pueden generar nuevos modelos de negocio que fortalecen la economía local”.
El proyecto en el Valle de Azapa busca posicionar la innovación alimentaria como una herramienta clave para reducir desperdicios y generar productos saludables con identidad territorial.





