La iniciativa de CEDENNA reunió a escolares de entre 9 y 12 años en una jornada de experimentos, juegos y encuentros con investigadores e investigadoras para despertar su interés por la ciencia y la nanociencia.
Niñas de distintos establecimientos educacionales de la Región Metropolitana participaron en la primera versión de NanoExploradoras, una iniciativa del Comité de Género del Centro de Nanociencia y Nanotecnología (CEDENNA) que busca acercar la ciencia a estudiantes de entre 9 y 12 años y mostrarles que también pueden construir un futuro en estas áreas.
La jornada se realizó en el Aulario 1 de la Universidad Diego Portales (UDP), donde las participantes recorrieron siete estaciones científicas. A través de experimentos, juegos y desafíos, pudieron explorar fenómenos y conocer aplicaciones de la ciencia en áreas como simulaciones, magnetismo, energías renovables, química, nanobiomedicina, materiales y envases.
Pero NanoExploradoras no se limitó a enseñar conceptos científicos. La iniciativa también buscó transmitir un mensaje fundamental: la ciencia es un espacio abierto para las niñas y las mujeres, donde sus preguntas, ideas y capacidades pueden aportar al conocimiento.
Así lo expresó Rafaela Gálvez, alumna del Colegio Montessori, quien destacó el valor de la experiencia para fortalecer la confianza y la participación de las estudiantes.
“Yo creo que nos aporta para poder expresarnos y no tener miedo, para poder dar nuestras opiniones y demostrar que las mujeres también pueden ser científicas”, comentó.
Experimentar para descubrir nuevas posibilidades
Las docentes que acompañaron a las estudiantes también valoraron la oportunidad de acceder a laboratorios, equipamiento y experiencias que muchas veces no están disponibles en las salas de clases.
Ximena González, profesora del Lincoln College San Martín, destacó el aprendizaje que surge del contacto directo con los fenómenos científicos y con quienes trabajan en estas áreas.
“Estas experiencias son maravillosas porque permiten que los estudiantes puedan palpar aquellas cosas que solamente podrían ver en un video. Como colegio, a lo mejor no tendríamos acceso a laboratorios donde ellas pudieran experimentar. Además, estar en contacto con científicos hace que esto se vuelva mucho más real para ellas”, explicó.
Por su parte, Valeria Torres, profesora de Ciencias Naturales del Colegio Politécnico Santa Ana, señaló que acercar la experimentación a las niñas desde edades tempranas puede despertar nuevos intereses y motivarlas a explorar carreras científicas.
“Creo que conectar la parte experimental a estas edades puede incentivar a las estudiantes a investigar más y, quizás en el futuro, a desarrollarse en áreas dedicadas a las ciencias. Estas experiencias complementan el trabajo que hacemos dentro del aula y permiten descubrir otras dimensiones de la ciencia que muchas veces, en cursos numerosos, no podemos abordar de la misma manera”, afirmó.
La experiencia también puede influir en la manera en que las niñas reconocen sus propias habilidades. Así lo planteó Catalina Ramírez, educadora diferencial del Colegio Montessori de San Bernardo, quien destacó el aporte de estas actividades al desarrollo de la confianza y la autoestima.
“Esta actividad le pone nombre a eso de que las niñas son creativas, son preguntonas, son artistas. Estas actividades impartidas por CEDENNA logran que ellas reconozcan esas cualidades, se empoderen y se den cuenta de que pueden llegar a ser grandes científicas”, sostuvo.
Más mujeres para una ciencia diversa
La jornada también contó con la participación de Sebastián Díaz Mesa, director de Ciencia y Sociedad del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, quien destacó la importancia de incorporar más mujeres al desarrollo científico y tecnológico.
“Actividades como NanoExploradoras son necesarias para el futuro de Chile. Las industrias necesitan cada vez más el talento de las mujeres, y la ciencia también. Quien hace la pregunta decide qué se investiga y una ciencia hecha por personas diversas resuelve problemas que no vemos con facilidad”, señaló.
Para la Dra. Dora Altbir, directora de CEDENNA, Premio Nacional de Ciencias Exactas 2019 y decana de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Universidad Diego Portales, el contacto temprano con referentes femeninos puede ampliar las oportunidades que las niñas imaginan para su futuro.
“Los referentes importan. Cuando una niña conoce a una científica, conversa con una investigadora o ve a una mujer participando activamente en ciencia y tecnología, amplía las posibilidades que imagina para sí misma. No se trata de decirles qué carrera deben elegir, sino de mostrarles que estos caminos también están abiertos para ellas”, afirmó.
La curiosidad detrás de cada vocación científica
Una de las preguntas que marcó NanoExploradoras fue qué llevó a las investigadoras participantes a elegir la ciencia como camino profesional. Aunque sus trayectorias están vinculadas a distintas disciplinas, sus respuestas coincidieron en un punto: la curiosidad fue el impulso inicial para descubrir y comprender el mundo.
María José Galotto, directora alterna de CEDENNA, líder de la Línea de Envases y Seguridad Alimentaria e investigadora de la Universidad de Santiago de Chile, contó que su interés nació de las ganas de conocer distintas áreas del saber.
“Yo creo que llegué a ser científica por copuchenta, porque quería saber más acerca de distintas áreas del conocimiento”, relató entre risas.
Para Patricia Díaz, investigadora de CEDENNA, esa inquietud apareció desde la infancia y estuvo ligada a la observación de la naturaleza.
“Mi curiosidad por la naturaleza. Yo soy bióloga y desde muy pequeña me interesó mucho observar cómo crecen las cosas, cómo se transforman los insectos desde su forma de larva hasta su forma adulta”, recordó.
La investigadora Marlén Gutiérrez también identificó la curiosidad como una motivación central: “poder explicar diferentes fenómenos y encontrarle explicación a cosas cotidianas”.
Esa es precisamente la inquietud que CEDENNA buscó despertar en las participantes: no se trata de tener todas las respuestas, sino de aprender a formular preguntas, experimentar y descubrir nuevas explicaciones. La ciencia comienza muchas veces con una observación sencilla y con las ganas de saber qué hay detrás de ella.
Una iniciativa para acercar la nanociencia a nuevas generaciones
La primera versión de NanoExploradoras nació desde el Comité de Género de CEDENNA y contó con la participación de investigadores e investigadoras de las distintas líneas del Centro, quienes diseñaron y desarrollaron las siete estaciones científicas.
La actividad forma parte de las acciones de divulgación y vinculación de CEDENNA, orientadas a acercar la nanociencia y la nanotecnología a nuevos públicos y fomentar desde edades tempranas una relación más cercana con la ciencia.
CEDENNA cuenta con financiamiento de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), a través del proyecto CIA250002.







