En el marco del Día Mundial de los Cuidados Paliativos, la diálisis peritoneal domiciliaria y el monitoreo remoto abren nuevas posibilidades para acompañar a las personas con enfermedad renal avanzada, facilitar el seguimiento del tratamiento y adaptar la atención a sus necesidades cotidianas.
Vivir con una enfermedad renal avanzada implica mucho más que cumplir con un tratamiento médico. Los traslados a los centros de salud, el tiempo destinado a las terapias y la necesidad de coordinar las actividades cotidianas con la atención médica pueden influir en la calidad de vida de los pacientes y sus familias.
En este contexto, el Día Mundial de los Cuidados Paliativos invita a poner el foco en el bienestar integral, el alivio del sufrimiento y el acompañamiento de las personas que viven con enfermedades graves. Esta perspectiva también plantea la importancia de considerar las preferencias, necesidades y circunstancias de cada paciente al momento de tomar decisiones sobre su atención.
En Chile, la Ley 21.375 reconoce el derecho a cuidados paliativos de las personas que padecen enfermedades terminales o graves, conforme a las condiciones establecidas por la normativa. Este enfoque promueve una atención integral que considera el manejo de los síntomas, la información oportuna, el acompañamiento y el respeto por la autonomía.
En el ámbito renal, avanzar hacia una atención centrada en las personas implica evaluar las alternativas terapéuticas junto con los equipos médicos y las redes de apoyo, considerando tanto los criterios clínicos como el impacto del tratamiento en la vida diaria.
La necesidad de fortalecer estas alternativas también responde al aumento proyectado de pacientes que requerirán terapias de reemplazo renal. Según cifras de la Sociedad Chilena de Nefrología (Sochinefro), para 2034 se estima que alrededor de 36.477 personas necesitarán algún tipo de terapia de reemplazo renal.
Diálisis en casa: más flexibilidad en la vida cotidiana
Entre las alternativas disponibles se encuentra la diálisis peritoneal, una terapia que puede realizarse en el hogar cuando resulta clínicamente adecuada para el paciente. Esta modalidad permite integrar el tratamiento a la rutina personal de una manera diferente a las terapias que requieren acudir periódicamente a un centro asistencial.
La posibilidad de realizar la diálisis en casa puede facilitar la organización de los tiempos familiares, laborales y personales. Sin embargo, también exige seguimiento clínico, capacitación y acompañamiento para que el paciente y sus cuidadores puedan realizar el tratamiento de acuerdo con las indicaciones del equipo de salud.
“Humanizar la atención renal significa entender que detrás de cada tratamiento hay una persona con una historia, una familia, responsabilidades y proyectos. La tecnología puede ayudarnos a acompañarla de manera más cercana, pero siempre debe estar al servicio de las decisiones clínicas y de las necesidades de cada paciente”, señala Gustavo Moreno, gerente de Acceso y Asuntos de Gobierno de Vantive LATAM.
Monitoreo remoto para mantener el acompañamiento clínico
Uno de los desafíos de las terapias domiciliarias consiste en garantizar que el paciente continúe conectado con su equipo médico, incluso cuando realiza el tratamiento fuera de un centro asistencial.
En este ámbito, las tecnologías de monitoreo remoto de pacientes permiten recopilar y transmitir información sobre las sesiones de diálisis peritoneal automatizada para que los profesionales de salud puedan revisar los datos, observar tendencias e identificar posibles situaciones que requieran atención.
Estas herramientas también pueden facilitar ajustes remotos en los parámetros del tratamiento cuando el equipo clínico lo considera necesario. De esta forma, el seguimiento digital contribuye a que los profesionales cuenten con información adicional para tomar decisiones y evaluar oportunamente las necesidades de cada persona.
Las soluciones terapéuticas de Vantive, compañía especializada en terapias de órganos vitales con una trayectoria de 70 años en el cuidado renal, incorporan tecnologías que conectan los tratamientos domiciliarios con los equipos de salud mediante plataformas de monitoreo remoto.
Este acompañamiento puede favorecer una atención más proactiva y personalizada, sin eliminar la necesidad de controles médicos, evaluaciones presenciales cuando correspondan ni de una comunicación directa entre pacientes y profesionales.
Tecnología al servicio de una atención más humana
El monitoreo remoto representa una herramienta para fortalecer la continuidad del cuidado, especialmente en personas que necesitan compatibilizar una terapia prolongada con sus actividades cotidianas.
Su aporte no se limita a la transmisión de información: también puede facilitar el seguimiento de las indicaciones terapéuticas y apoyar la identificación temprana de situaciones que requieran una intervención clínica.
En el contexto de los cuidados paliativos, la tecnología debe complementar una atención que priorice la calidad de vida, el alivio de los síntomas y las decisiones compartidas. La diálisis y los cuidados paliativos no son conceptos equivalentes, pero pueden formar parte de una atención integral cuando las necesidades clínicas y personales de cada paciente lo requieren.
El desafío consiste en integrar las herramientas digitales con el criterio profesional y el acompañamiento humano, de modo que cada persona reciba una atención coherente con su condición de salud, sus preferencias y su proyecto de vida.
Así, la evolución de la diálisis domiciliaria y del monitoreo remoto abre nuevas posibilidades para acercar el seguimiento clínico al hogar y poner la tecnología al servicio de una atención renal más personalizada, continua y centrada en las personas.








