Más de 30 vecinos y vecinas de los CESFAM Ignacio Domeyko y Padre Orellana finalizaron un proceso de capacitación de cinco sesiones que les permitirá replicar conocimientos de autocuidado y promoción de salud en sus propias organizaciones comunitarias.
En un ambiente marcado por la emoción, el compañerismo y el profundo agradecimiento mutuo, un grupo importante de dirigentes sociales y personas mayores de la comuna de Santiago participaron en la ceremonia de cierre del Taller Formador de Líderes Comunitarios en Salud, iniciativa desarrollada durante cinco semanas en el histórico auditorio del Museo Casa Colorada, ubicado en pleno casco histórico capitalino.
La actividad reunió a cerca de 30 usuarios y usuarias pertenecientes a organizaciones vinculadas a los territorios de los CESFAM Ignacio Domeyko y Padre Orellana, quienes durante más de un mes participaron activamente en un proceso formativo orientado a fortalecer conocimientos en promoción de salud y transformarse en agentes replicadores dentro de sus comunidades.
El programa fue coordinado por equipos del Departamento de Promoción y Participación de ambos polos territoriales, junto al equipo Más Salud en Comunidad y el programa Más Adultos Mayores Autovalentes (MAS AMA), con el objetivo de entregar herramientas concretas para que líderes vecinales puedan desarrollar talleres y acciones preventivas en beneficio de otras personas mayores de sus agrupaciones.
Durante las cinco sesiones desarrolladas todos los viernes entre las 10:00 y las 13:00 horas, los asistentes abordaron contenidos vinculados al ejercicio físico para personas mayores, salud cognitiva, salud cardiovascular, alimentación saludable y una jornada final de evaluación y cierre.
La jefa del Departamento de Promoción y Participación, Alejandra López, destacó que esta experiencia permitió consolidar un trabajo preventivo con fuerte enfoque comunitario y territorial.
“Hoy estamos culminando un proceso de capacitación de líderes comunitarios del programa Más Adulto Mayor Autovalente. Fueron cinco sesiones muy productivas, donde las personas mayores aprendieron sobre actividad física, alimentación saludable, estimulación cognitiva y salud cardiovascular, contenidos fundamentales para que ahora puedan transmitir estos conocimientos a su propia comunidad”, señaló López.
Uno de los monitores responsables del proceso fue el kinesiólogo Javier Figueroa, integrante del programa MAS AMA del CESFAM Domeyko, quien valoró especialmente la respuesta de los participantes y el compromiso demostrado durante toda la capacitación.
“Trabajamos con dirigentes y líderes de distintas organizaciones para entregarles herramientas que les permitan mantener una vida activa, enseñar estimulación motora y cognitiva, además de abordar temáticas tan relevantes como alimentación y salud cardiovascular. Hoy terminan este proceso sintiéndose preparados para implementar talleres de manera autónoma en sus clubes y agrupaciones”, explicó el profesional.
La recepción de los asistentes fue una de las señales más claras del impacto generado por esta iniciativa. Patricia Garzón Norambuena, presidenta del Club de Adulto Mayor Maestros por Siempre Maestros, destacó el carácter integral del aprendizaje recibido y la dedicación de los equipos profesionales.
“Ha sido una enseñanza completa, justamente lo que necesitamos como adultos mayores. Se preocuparon absolutamente de todo, no dejaron ningún detalle suelto. Estamos muy motivados, incluso nos da pena que esto termine tan rápido, porque sentimos que nos hace muchísimo bien”, expresó emocionada.
Desde el territorio de Domeyko, Eliana Ríos, integrante del grupo Sembradoras y Tejedoras del Olimpo, valoró especialmente la utilidad práctica de los contenidos entregados y la posibilidad de replicarlos posteriormente.
“Estos talleres son excelentes porque nos enseñan y al mismo tiempo nos permiten cumplir nuestro rol como líderes dentro de nuestros grupos. Todo fue muy provechoso, explican con claridad, nos sentimos acogidos y salimos preparados para poder enseñar también a otros”, comentó.
Similar impresión compartió Sebastián Prieto, participante del club Lúdicamente, quien enfatizó que el proceso fue mucho más allá de ejercicios o recomendaciones generales.
“Lo enriquecedor fue entender por qué hacemos ciertas actividades y cómo impactan realmente en nuestra salud. Aprendimos de alimentación saludable, salud mental, ejercicios físicos y herramientas concretas para ayudar a nuestros propios grupos. Ojalá este tipo de talleres pudiera repetirse muchas veces durante el año”, sostuvo.
La dimensión emocional del proceso también quedó reflejada en las palabras de Carmen Ortiz, integrante del club Años Dorados Nueva Era de Santiago, usuaria del CESFAM Padre Orellana, quien reconoció cambios importantes en sus propios hábitos personales a partir de lo aprendido.
“Nunca imaginé que esta experiencia iba a ser tan beneficiosa. Hoy me siento con más energía, aprendí a incorporar hábitos que antes no tenía, como hacer ejercicios diariamente o preocuparme más de mi memoria. Pero además quiero agradecer infinitamente a los profesores, porque tuvieron paciencia, disposición y nos acompañaron en todo momento”, señaló.
La jornada final estuvo marcada por un momento espontáneo de reconocimiento de parte de los propios asistentes hacia los monitores y profesionales que guiaron el proceso durante estas semanas.
“A nombre de nuestro club queremos agradecer especialmente a Felipe y a Tania por la excelente instrucción que nos entregaron. Estoy seguro de que todos quienes estamos acá nos sentimos completamente capacitados como líderes para poder desarrollar talleres en cualquier espacio comunitario”, expresó uno de los asistentes durante la ceremonia de certificación.
Otros participantes también manifestaron el fuerte vínculo afectivo generado durante el proceso, destacando el acompañamiento humano que recibieron durante cada jornada.
“Esto nos alegra el alma. Siempre esperábamos con ansias que llegaran y ahora estamos tristes porque termina. Nos gustaría que continuara todo el año porque realmente nos hace mucha falta”, comentó Patricia Garzón, provocando aplausos entre los presentes.
La capacitación cerró con la entrega de diplomadas de certificación a cada participante y con un objetivo ya instalado: Que estos nuevos líderes comunitarios comiencen durante el segundo semestre a implementar espacios de promoción de salud, ejercicio, estimulación cognitiva y autocuidado en sus propios clubes, organizaciones y territorios.
Más allá de los contenidos aprendidos, la experiencia dejó algo igualmente importante: Redes de apoyo, nuevas amistades y la convicción compartida de que el envejecimiento activo también se construye desde la comunidad, el encuentro y el aprendizaje colectivo.







