Randstad revela que el salario, la estabilidad laboral y el buen ambiente de trabajo son los factores más valorados al elegir un empleo.
En un escenario marcado por la incertidumbre económica y un mercado laboral más competitivo, los trabajadores chilenos priorizan el sueldo, la estabilidad y un buen clima laboral por sobre otros beneficios al momento de elegir dónde trabajar. Así lo revela la segunda edición en Chile del estudio Randstad Employer Brand Research (REBR), que analiza las principales expectativas del talento nacional.
Con una tasa de desempleo de 9,1%, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), las prioridades de los trabajadores han evolucionado hacia la seguridad económica y la calidad de vida, redefiniendo lo que esperan de un empleador.
El sueldo sigue siendo el principal factor de decisión
El estudio muestra que el 65% de los trabajadores considera el salario y los beneficios como el aspecto más importante al elegir un empleo. En segundo lugar aparece la estabilidad laboral (60%), seguida por un buen ambiente de trabajo (58%).
El equilibrio entre la vida personal y laboral (56%) y las oportunidades de desarrollo profesional (54%) completan el grupo de atributos más valorados.
Además, la importancia del salario aumenta con la edad. Mientras el 55% de la Generación Z lo considera prioritario, la cifra llega al 67% entre quienes pertenecen a la Generación X. Asimismo, los hombres le asignan una mayor relevancia (68%) que las mujeres.
La estabilidad y el bienestar también pesan
Aunque la remuneración lidera el ranking, los factores relacionados con el bienestar laboral mantienen un peso decisivo en la elección de un empleador.
El estudio evidencia que:
- El 60% prioriza la estabilidad laboral, especialmente las mujeres y los trabajadores de la Generación X.
- El 58% valora un ambiente laboral positivo, atributo que alcanza mayor importancia entre las mujeres (62%).
- El 56% considera clave el equilibrio entre la vida personal y el trabajo, con una valoración más alta entre las mujeres (60%).
- El 54% busca oportunidades de crecimiento profesional, especialmente entre trabajadores de mayor experiencia.
Para Bárbara Cisterna, directora Comercial de Randstad Chile, las empresas deben entender que la fidelización del talento ya no depende únicamente del salario.
“Hoy los profesionales buscan seguridad económica, pero también calidad de vida. El sueldo atrae, mientras que la estabilidad, el ambiente laboral y el equilibrio personal son los factores que hacen que las personas permanezcan en una organización. Las empresas que quieran atraer y retener talento deberán construir culturas laborales sólidas, inclusivas y alineadas con las expectativas de sus colaboradores”, afirma.
Los portales de empleo lideran la búsqueda, pero las recomendaciones siguen siendo decisivas
El estudio también analizó los canales que utilizan los trabajadores para buscar empleo.
Los portales de empleo continúan siendo la principal herramienta de búsqueda (60%), seguidos por LinkedIn (43%), las redes sociales (41%) y las agencias de reclutamiento (38%).
Sin embargo, los canales que finalmente generan más contrataciones muestran una realidad distinta. Aunque los portales laborales siguen liderando (39%), las recomendaciones y redes de contacto personal ocupan el segundo lugar con un 27%, seguidas por LinkedIn (24%), las redes sociales (24%) y las agencias de reclutamiento (22%).
Las generaciones cambian la forma de buscar trabajo
El informe también identifica diferencias según la edad.
Los Millennials y la Generación X siguen privilegiando los portales tradicionales de empleo (61%), mientras que los trabajadores más jóvenes utilizan con mayor frecuencia plataformas digitales.
Cerca del 45% de la Generación Z y de los Millennials recurre a LinkedIn y otras redes sociales para encontrar nuevas oportunidades laborales, reflejando una transformación en la forma en que el talento se conecta con las empresas.
El estudio concluye que el mercado laboral chileno está experimentando un cambio profundo: los trabajadores buscan mejores remuneraciones, pero también valoran cada vez más la estabilidad, el bienestar y las culturas organizacionales capaces de ofrecer desarrollo profesional y equilibrio entre la vida personal y el trabajo.







