
La entrada en vigencia de la jornada laboral de 42 horas en Chile redefine el mercado del trabajo, obligando a las empresas a equilibrar productividad, bienestar y competitividad.
A días de la implementación de la jornada laboral de 42 horas, las empresas en Chile enfrentan un cambio estructural que va más allá de lo normativo, poniendo en el centro la retención de talento, la flexibilidad y la productividad.
La gran transformación del trabajo en Chile
La entrada en vigencia de la Ley 21.561 este 26 de abril marca uno de los cambios más relevantes en la organización laboral de los últimos años.
Más que reducir horas, este proceso exige redefinir modelos operativos y responder a nuevas expectativas de los trabajadores.
Desde Randstad califican este escenario como “La Gran Adaptación”, un punto de inflexión que impulsa una transformación profunda en la gestión del talento.
Productividad y bienestar: el nuevo equilibrio
Las cifras reflejan el cambio de paradigma:
- 57% de los líderes empresariales proyecta que mantener la productividad será su principal desafío.
- 67% de los trabajadores prioriza el equilibrio entre vida personal y laboral.
- 18% de las renuncias se vincula a la búsqueda de mayor flexibilidad.
Estos datos evidencian que la flexibilidad ya no es un beneficio, sino un factor decisivo para atraer y retener talento.
Del presentismo a la gestión por resultados
“Estamos ante una reingeniería estructural del trabajo”, afirma Rodrigo Jeldres, CFO de Randstad Chile, destacando que la reducción de la jornada impulsa modelos basados en resultados.
En este nuevo escenario, las empresas deberán:
- Optimizar la planificación de turnos, especialmente en sectores presenciales.
- Fortalecer la gestión por objetivos.
- Invertir en capacitación y herramientas tecnológicas.
La cultura del presentismo comienza a quedar atrás, dando paso a organizaciones más eficientes y orientadas al valor.
El rol de los trabajadores en el nuevo modelo
Para los trabajadores, este cambio implica adaptar la forma de trabajar, priorizando tareas clave y optimizando el tiempo disponible.
La adopción de herramientas digitales y la capacidad de organización serán determinantes para mantener el desempeño en menos horas.
Un nuevo estándar laboral en Chile
La implementación de las 42 horas marca el inicio de una nueva etapa en el mercado laboral, donde el foco estará en generar valor más que en cumplir horarios.
“El desafío no es trabajar menos, sino trabajar mejor”, concluye Jeldres.
Las empresas que logren equilibrar productividad, bienestar y flexibilidad serán las que lideren este nuevo escenario laboral en Chile.





