El Rosenbauer Cobra 104 de la 9ª Compañía alcanza los 31,7 metros de altura y puede impulsar hasta 7.700 litros de agua por minuto. La unidad, que demandó una inversión superior a US$2 millones, permitirá enfrentar incendios y rescates de alta complejidad.
El Cuerpo de Bomberos de Santiago (CBS) puso en servicio el nuevo carro especializado Rosenbauer Cobra 104, asignado a la 9ª Compañía, «Bomba Yungay». Conocida como M-9, la unidad es el carro de altura más moderno de Chile y cuenta con tecnología de última generación para combatir incendios estructurales e industriales, además de realizar rescates verticales y operaciones en lugares de difícil acceso.
El nuevo vehículo reforzará la capacidad de respuesta de la compañía en su jurisdicción y podrá acudir en apoyo de emergencias en cualquier punto de la Región Metropolitana. Su incorporación forma parte del proceso de modernización del CBS y busca mejorar la eficiencia de las operaciones, junto con reducir la exposición de los voluntarios a situaciones de riesgo.
El comandante del Cuerpo de Bomberos de Santiago, Giorgio Tromben, destacó la importancia de esta incorporación para fortalecer el trabajo operativo de la institución.
«Junto con reafirmar nuestro compromiso permanente con la seguridad y protección de la comunidad, la puesta en servicio de este carro es un avance significativo en la modernización de nuestras operaciones. Su tecnología y alcance nos permitirán enfrentar emergencias con mayor eficiencia, ampliando nuestras posibilidades de rescate y reducir la exposición de nuestros voluntarios y voluntarias a situaciones de riesgo», manifestó.
Tecnología para emergencias de alta complejidad
Una de las principales características de la M-9 es su brazo telescópico de 31,7 metros, que permite a los voluntarios trabajar desde el exterior de las edificaciones, intervenir en pisos superiores y acceder a sectores de difícil alcance.
El carro también incorpora una bomba hidráulica con capacidad para impulsar hasta 7.700 litros de agua por minuto y un depósito propio de 1.135 litros. A esto se suman sistemas electrónicos de estabilización y autonivelación, que facilitan su operación en calles estrechas, pasajes y terrenos complejos.
Estas prestaciones permiten reducir los tiempos de despliegue y mejorar las condiciones de seguridad durante las intervenciones. La unidad está diseñada para responder ante incendios de gran magnitud y apoyar operaciones de rescate que requieren equipos especializados.
El director de la 9ª Compañía, Manuel Letelier, valoró las nuevas capacidades que tendrá la «Bomba Yungay» para atender emergencias.
«Estamos muy contentos de contar con una máquina de estas características, que nos permitirá brindar una mejor respuesta a la comunidad. Su tecnología de punta y su escala con brazo telescópico nos entregan nuevas capacidades para enfrentar emergencias complejas y realizar rescates en lugares de difícil acceso», aseguró.
Una inversión superior a US$2 millones
La incorporación del nuevo carro también exigió adecuar el cuartel de la 9ª Compañía, cuya infraestructura original data de la década de 1960. Los trabajos incluyeron una remodelación arquitectónica, la ampliación de la sala de máquinas y la instalación de portones automáticos dimensionados especialmente para recibir la unidad M-9.
Este cambio representa el recambio operativo más importante en la historia de la Bomba Yungay. El nuevo vehículo reemplaza al carro anterior, que prestaba servicios desde 1996, y concreta un proyecto que comenzó a gestarse hace ocho años.
La adquisición demandó una inversión superior a US$2 millones, financiada conjuntamente por el Gobierno de Santiago, mediante recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), y el propio Cuerpo de Bomberos de Santiago.
Según las estimaciones del fabricante, la unidad tendrá una vida útil operativa de 20 años. Su incorporación fortalecerá la capacidad de respuesta de Bomberos ante siniestros de gran envergadura y permitirá ampliar las herramientas de salvamento disponibles para proteger a la comunidad.







