El guitarrista de Mantra, Hernán Acevedo, repasa las influencias que han marcado su formación musical y destaca la fuerza creativa del rock chileno como una fuente permanente de inspiración. Hoy, la banda continúa su agenda de presentaciones en La Puerta Amarilla junto a Esporádicos.
Tras su participación en el Festival Música al Margen 2025, Mantra continúa avanzando en una propuesta que, apuesta por la identidad, la ejecución y el genuino sonido del rock. Desde Weichafe, Los Jaivas y Alain Johannes hasta Carlos Cabezas, distintos referentes aparecen como parte de un recorrido musical que ha influido en la manera en que Mantra entiende el rock: como un espacio para experimentar, arriesgar y construir un lenguaje propio.
Para Hernán Acevedo, primera guitarra de Mantra, esa influencia ha sido especialmente importante en su propia formación como músico.
¿Qué representa para ti la historia del rock chileno en tu formación como guitarrista?
“Ha sido fundamental. Creo que crecer escuchando rock chileno te demuestra que no necesitas venir de una escena gigantesca ni tener todos los recursos para hacer música con identidad. Hay una fuerza creativa muy grande en nuestra historia musical y eso, como músico, te incentiva a buscar tu propia voz.
También me ha enseñado que tocar guitarra no se trata solamente de ejecutar bien un instrumento. Hay que tener algo que decir y encontrar la manera de que la guitarra sea parte de ese relato. En ese sentido, el rock chileno tiene una historia muy rica de músicos que se han atrevido a experimentar y a salir de lo establecido”.
¿Hay algún disco que haya marcado especialmente tu manera de entender la música?
“Rojo”, de Weichafe, marcó una madurez y una definición de sonido. Más que rockstars, se sentían como personas reales, con conflictos y problemas reales, y su forma de canalizar todo eso era a través de la música. Eso es algo que admiro mucho del disco: cómo logran mezclar rabia, melancolía y experiencias personales sin perder la fuerza. Canciones como “Respiro la luz del sol”, “Pichanga” y “Las cosas simples” reflejan muy bien esa mezcla y esa honestidad”.
¿Qué crees que tiene el rock chileno que sigue siendo tan potente para las nuevas generaciones de músicos?
“Creo que tiene una capacidad especial para crear desde la realidad que nos toca vivir. Hay una mezcla de crudeza, creatividad y búsqueda que aparece en distintas épocas. Eso es muy inspirador, porque demuestra que se puede hacer rock con una identidad local y, al mismo tiempo, desarrollar un sonido que pueda dialogar con lo que está pasando afuera”.
¿Qué artista ha influido especialmente en Mantra?
“Aunque gran parte de su carrera ha sido internacional, para mí Alain Johannes es una influencia importante. Más que por tratar de copiar su sonido, por su búsqueda permanente de nuevas sonoridades, texturas y formas de construir una canción.
En mi caso, me ha llevado a mantener esa búsqueda y tratar de encontrar distintos tintes melódicos en cada canción”.
¿Qué etapa de la historia del rock nacional te habría gustado vivir?
“Me habría encantado vivir la época en que Los Jaivas hicieron “Alturas de Machu Picchu”. Más que el sonido en sí, lo que rescato es la valentía de crear algo único, con una identidad tremendamente propia y sin estar pensando necesariamente en lo más cómodo o comercial”.
¿Qué corriente del rock chileno sienten más cercana?
Nos sentimos cercanos a esa corriente del rock alternativo chileno con identidad, como la que han construido bandas como Yajaira, Mandrácula, Weichafe y Perrosky. Son bandas que, cada una desde un lugar distinto, han desarrollado un lenguaje propio sin perseguir necesariamente fórmulas o modas”.
¿Qué ha significado para Mantra participar en espacios como Música al Margen?
Fue una experiencia muy importante. Nos permitió compartir con otras propuestas y encontrarnos con un público que está interesado en escuchar música independiente y con identidad”.
La banda se alista para compartir escenario con Esporádicos, con quienes compartirán prontamente escenario con Mantra en la comuna de La Reina. Una agrupación que entiende al rock chileno, “como una fuerza creativa que sigue muy vigente y que ha sido fundamental para varias generaciones de músicos. Bandas como Saiko o De Saloon, demostraron que se puede construir una identidad propia”, explicó su vocalista, Loredanna Soto.
Sin lugar a duda, la carta está servida el próximo 29 de octubre en La Puerta Amarilla, Av. Alcalde Fernando Castillo Velasco 7150, La Reina. Una oportunidad para encontrarnos desde esa energía y mantener vivo el circuito del rock nacional.






