
El Festival de la Lana 2026 regresa a Santiago con una programación gratuita y amplía su alcance a regiones, consolidándose como un espacio clave para el rescate del patrimonio textil y la promoción de prácticas sostenibles.
El Festival de la Lana 2026 celebrará una nueva edición entre el 24 y el 26 de abril en el Centro Cultural Montecarmelo, en Providencia, con una propuesta gratuita y abierta a todo público que reunirá a exponentes del mundo textil, talleres, música en vivo y experiencias para todas las edades. Este año, el evento dará un paso inédito al expandirse también a San Pedro de Atacama en septiembre y a Coyhaique en diciembre, extendiendo el tejido cultural de norte a sur del país.
Con más de una década de trayectoria, el festival se ha consolidado como un referente en la difusión del oficio textil, su valor patrimonial y su vínculo con la sostenibilidad, promoviendo buenas prácticas que integran el cuidado personal, el trabajo colaborativo y el respeto por el entorno.
La decimotercera versión contará con 28 stands, 60 expositores y una amplia oferta de talleres, que incluyen estampado botánico con fibras naturales, hilado en huso, cordonería andina y bordado en volumen, además de concursos, charlas, espacios para la infancia, foodtrucks y actividades como la creación colectiva de una alfombra de fieltro danzando.
Bajo el lema “Tejiendo de norte a sur”, esta edición busca poner en diálogo las diversas tradiciones textiles del país, conectando territorios, saberes y comunidades. El foco estará en las buenas prácticas dentro del oficio, invitando a reflexionar sobre cómo se construyen relaciones más justas, sostenibles y conscientes.
“Este crecimiento responde a un sueño largamente tejido: salir de Santiago y encontrarnos con comunidades textiles en distintos territorios del país”, señala Andrea Borrero, fundadora del festival, destacando el rol del financiamiento público y el compromiso de quienes han impulsado esta iniciativa desde sus inicios.
El evento mantendrá su carácter multidisciplinario, incorporando teatro, danza, música y experiencias artísticas vinculadas al mundo textil, junto con espacios de descanso, lectura y zonas para tejer, fomentando una experiencia cercana, familiar y participativa.
Además, se desarrollarán instancias orientadas a expositores, como charlas sobre comercio justo, herramientas digitales y formulación de proyectos, junto con una Asamblea de fieltristas, que busca reconocer el valor histórico y contemporáneo de esta técnica ancestral.
El Festival de la Lana reafirma así su compromiso con la cultura, la sostenibilidad y la transmisión de saberes, invitando a la comunidad a ser parte de un encuentro que rescata tradiciones, promueve la creación colectiva y proyecta el oficio textil hacia el futuro.





