El 42% de los consumidores chilenos afirma estar peor financieramente que hace un año, según el estudio Consumer Outlook 2027 de NielsenIQ. Ante la incertidumbre económica, los hogares reducen gastos no esenciales, buscan alternativas más baratas y exigen beneficios concretos antes de pagar más por un producto.
Los consumidores chilenos están ajustando sus presupuestos y reevaluando sus hábitos de compra de cara a 2027. De acuerdo con el estudio Consumer Outlook 2027, elaborado por NielsenIQ (NIQ), el deterioro de la situación financiera y la incertidumbre económica están impulsando decisiones de consumo más cautelosas, en las que el precio y el valor de cada compra adquieren mayor relevancia.
Chile destaca entre los mercados latinoamericanos analizados por la magnitud de esta tendencia. Los hogares priorizan los gastos esenciales, reducen el presupuesto destinado al ocio y comparan con mayor atención las alternativas disponibles antes de comprar.
Este escenario plantea un desafío para las marcas y el comercio: ya no basta con ofrecer precios competitivos; también deben demostrar por qué sus productos justifican el gasto.
La presión económica cambia las prioridades
El costo de vida continúa condicionando las decisiones de consumo. En América Latina, las principales preocupaciones son el aumento de los precios de los alimentos (29%), el incremento de los servicios básicos (19%) y una posible desaceleración económica (17%).
En Chile, la percepción sobre las finanzas personales refleja una presión importante. El 42% de los encuestados afirma estar peor financieramente que hace un año, el porcentaje más alto entre los principales mercados de la región incluidos en el análisis. En contraste, solo un 24% considera que su situación económica ha mejorado.
La incertidumbre también se manifiesta en las expectativas laborales y económicas. Un 22% de los consumidores chilenos declara estar preocupado por una posible recesión, mientras que un 20% menciona la seguridad laboral como una de sus inquietudes.
Los perfiles financieros identificados por el estudio refuerzan este panorama. Solo el 7% de los consumidores chilenos se considera próspero, la proporción más baja entre los principales países latinoamericanos analizados. En tanto, un 28% corresponde al perfil denominado “luchador”, asociado a personas afectadas por la inseguridad financiera. Otro 39% se identifica como “cauteloso”: no ha experimentado un impacto financiero directo, pero controla sus gastos.
Estos resultados muestran que los hogares examinan con más rigor sus decisiones de compra y concentran sus recursos en aquello que consideran prioritario para su bienestar.
Comer fuera y entretenerse están entre los principales recortes
La cautela se refleja especialmente en los gastos no esenciales. Entre los consumidores chilenos que planean reducir sus desembolsos durante los próximos 12 meses, las actividades que concentran una mayor intención de recorte son salir a comer, pedir comida a domicilio y participar en celebraciones u otras actividades fuera del hogar.
Las categorías con mayor intención de reducción son:
- 54% planea gastar menos en restaurantes y comidas fuera de casa.
- 52% busca reducir el gasto en delivery de comida.
- 50% pretende recortar gastos en festividades y ocasiones especiales.
- 49% considera disminuir el presupuesto destinado al entretenimiento fuera del hogar.
- 48% planea reducir la compra de pequeños electrodomésticos.
Según NIQ, Chile figura entre los mercados más restrictivos en cinco de las seis categorías con mayor intención de recorte. El dato evidencia que la cautela no se limita a una compra puntual, sino que alcanza distintas actividades y productos que forman parte del presupuesto familiar.
El valor pesa más que el precio por sí solo
La búsqueda de ahorro también está transformando la relación de los consumidores con las marcas. En América Latina, un 64% afirma que prefiere ahorrar cuando un producto no ofrece beneficios claramente superiores. En Chile, la cifra llega al 70%, uno de los niveles más altos de la región.
Al mismo tiempo, un 58% de los consumidores chilenos asegura que está dispuesto a pagar más solo cuando una propuesta prémium justifica claramente su precio. La exigencia de valor convive con una mayor sensibilidad al gasto: el 40% declara haberse cambiado a una marca más barata, la proporción más alta entre los mercados latinoamericanos incluidos en la comparación.
Esta conducta obliga a las empresas a revisar cómo presentan sus productos y qué beneficios ofrecen. La calidad, la utilidad, la duración y la capacidad de responder a una necesidad concreta pueden ser factores determinantes cuando las personas deben decidir en qué gastar.
Para las marcas, el reto consiste en construir propuestas relevantes y comunicar de manera clara aquello que las diferencia. En un entorno de presupuestos más ajustados, las promesas generales pierden fuerza frente a beneficios que el consumidor puede reconocer y valorar.
¿Cómo será el consumidor chileno en 2027?
Las conclusiones de Consumer Outlook 2027 apuntan a un consumidor más selectivo, racional y atento al rendimiento de su presupuesto. La presión económica favorece una evaluación más exigente de las categorías, los precios y los beneficios, mientras aumenta la disposición a cambiar de marca cuando aparece una alternativa más conveniente.
De cara a 2027, las empresas tendrán que comprender mejor las prioridades de los hogares y demostrar el aporte concreto de sus productos y servicios. La capacidad de ofrecer soluciones pertinentes, transparentes y acordes con las posibilidades económicas de los consumidores será clave para competir en un mercado más cauteloso.
En este contexto, ganar la preferencia del consumidor no dependerá únicamente de vender más barato, sino de demostrar que cada compra vale lo que cuesta.
Acerca de Consumer Outlook 2027
Consumer Outlook 2027 es una investigación global de NielsenIQ desarrollada a partir de las opiniones de más de 21.000 consumidores en 31 mercados. El estudio combina las respuestas de los participantes con capacidades de medición y análisis del comportamiento de compra de la compañía.
La encuesta consideró a personas que participan regularmente en las decisiones de compra de sus hogares. Las muestras se estructuraron con cuotas de edad y género alineadas con los datos censales de cada país, con el propósito de favorecer la representatividad de los resultados.
El análisis integra información de medición del comercio minorista, paneles de compradores, inteligencia digital, desempeño de categorías y otras fuentes de datos de NIQ. De este modo, busca conectar las percepciones de los consumidores con las tendencias observadas en sus decisiones de compra.
Acerca de NielsenIQ
NielsenIQ (NYSE: NIQ) es una empresa de inteligencia del consumidor que analiza el comportamiento de compra y entrega información a marcas y minoristas para apoyar sus decisiones comerciales. La compañía combina datos de consumidores y comercio minorista con analítica avanzada y herramientas basadas en inteligencia artificial.
Con operaciones en más de 90 países, NIQ señala que cubre aproximadamente el 82% de la población mundial y más de 7,4 billones de dólares en gasto de los consumidores. Su plataforma The Full View busca ayudar a las empresas a comprender qué compran las personas, por qué lo hacen y cómo utilizar esa información para orientar sus estrategias.
Más información en www.niq.com.








