
La enfermedad periodontal se relaciona con la salud cardiovascular y el control de la diabetes. La Dra. María Paz Rojas, académica de Odontología UNAB, explica cómo prevenirla y reconocer sus principales señales de alerta.
La salud de las encías no se limita al cuidado de los dientes. La enfermedad periodontal se relaciona con distintas condiciones de salud, entre ellas la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, por lo que su prevención y tratamiento oportuno forman parte del cuidado integral.
Así lo explica la Dra. María Paz Rojas, académica de la Facultad de Odontología de la Universidad Andrés Bello, quien destaca la importancia de mantener una buena higiene oral y realizar controles odontológicos periódicos, especialmente en personas que presentan enfermedades crónicas.
“Muchas personas piensan que la salud oral se limita a los dientes, pero en realidad es un componente fundamental de la salud integral. Existe una estrecha relación entre las enfermedades cardiovasculares y las enfermedades periodontales, que son aquellas que afectan a las encías y a los tejidos que sostienen los dientes”, explica la especialista.
La inflamación también importa
Las enfermedades periodontales se producen por la acumulación de bacterias alrededor de los dientes y pueden generar inflamación de las encías y de los tejidos que sostienen las piezas dentarias.
La especialista señala que la inflamación asociada a la enfermedad periodontal puede relacionarse con procesos que también participan en el desarrollo y progresión de enfermedades cardiovasculares.
“Por eso, mantener una buena salud oral y controlar adecuadamente las enfermedades periodontales puede tener un impacto positivo en la salud cardiovascular”, agrega la Dra. Rojas.
Esto no significa que una enfermedad periodontal sea, por sí sola, la causa de una enfermedad cardiovascular. Sin embargo, la relación entre ambas condiciones refuerza la importancia de considerar la salud bucal como parte del cuidado general del organismo.
Diabetes y enfermedad periodontal: una relación bidireccional
La conexión también es relevante en el caso de la diabetes. Según la académica de la UNAB, la relación entre diabetes y enfermedad periodontal funciona en ambas direcciones.
“Un paciente con enfermedad periodontal no controlada puede presentar mayores dificultades para mantener niveles adecuados de glicemia. Al mismo tiempo, una diabetes mal controlada favorece la progresión de la enfermedad periodontal”, señala.
Por esta razón, las personas con diabetes deberían mantener controles periódicos tanto con su médico tratante como con su odontólogo. El seguimiento conjunto permite abordar los factores de riesgo y mantener bajo control tanto la salud bucal como la enfermedad de base.
“El cuidado conjunto permite proteger la salud bucal y contribuir a un mejor manejo de la enfermedad de base”, afirma la especialista.
¿Cuáles son las señales de alerta?
Una de las claves para detectar tempranamente una enfermedad periodontal es prestar atención a los cambios en las encías. Entre las principales señales de alerta se encuentran:
- Sangrado de las encías durante el cepillado o de manera espontánea.
- Enrojecimiento o inflamación de las encías.
- Retracción gingival, cuando la encía se desplaza y deja expuesta una mayor parte del diente.
- Movilidad de las piezas dentarias.
Ante la aparición de estos síntomas, la recomendación es consultar a un profesional y evitar esperar hasta que aparezca dolor. Las enfermedades periodontales pueden avanzar sin generar molestias intensas en sus primeras etapas.
La prevención comienza con una higiene oral adecuada. “La prevención comienza con una higiene oral eficiente, utilizando una correcta técnica de cepillado y complementándola con elementos de higiene interdental, como seda o hilo dental”, explica la Dra. Rojas.
El control odontológico también es prevención
Las visitas al odontólogo cumplen un papel que va más allá de atender una urgencia. Los controles permiten detectar alteraciones en las encías y otros problemas de salud oral antes de que progresen.
“Los controles periódicos permiten detectar problemas en etapas iniciales y evitar complicaciones futuras”, concluye la académica de la Facultad de Odontología de la Universidad Andrés Bello.
Así, cuidar las encías no solo contribuye a mantener dientes y tejidos periodontales saludables. También forma parte de una mirada integral de la salud, especialmente en personas que viven con diabetes u otros factores de riesgo cardiovascular.






