Especialistas destacan que el aprendizaje basado en el juego, la lectura y el uso consciente de la tecnología permiten que niños y niñas sigan aprendiendo en verano, fortaleciendo su creatividad, habilidades socioemocionales y curiosidad.
El verano es sinónimo de descanso, tiempo libre y nuevas experiencias, pero también puede convertirse en una etapa clave para el aprendizaje infantil. Durante las vacaciones, niños y niñas cuentan con una oportunidad única para explorar intereses, fortalecer vínculos familiares y desarrollar nuevas habilidades, lejos de la rutina escolar y desde el disfrute.
Diversos estudios y enfoques pedagógicos coinciden en que el aprendizaje basado en el juego (ABJ) es una herramienta fundamental para potenciar la creatividad, la resolución de problemas y la curiosidad, al situar a los niños y niñas como protagonistas activos de su propio proceso de aprendizaje. Incluso fuera del aula, aprender sigue siendo posible cuando se promueve desde la exploración, la motivación y el juego.
El hogar puede transformarse en un verdadero espacio de descubrimiento durante el verano. Actividades simples, como la lectura compartida, los juegos de mesa, los desafíos de lógica o pequeñas experiencias científicas —por ejemplo, experimentar con agua, plantas o mezclas de colores— permiten estimular el pensamiento crítico y la imaginación de manera natural.
Asimismo, los juegos en familia fortalecen habilidades socioemocionales clave, como la empatía, la comunicación y el trabajo en equipo. Cocinar juntos siguiendo una receta, inventar historias, armar rompecabezas o crear manualidades con materiales reciclados son instancias que combinan aprendizaje, creatividad y vínculo afectivo.
“Aprender no siempre implica estar sentado frente a un cuaderno. En vacaciones, el juego cotidiano se transforma en una poderosa experiencia educativa que conecta a niños y adultos desde la curiosidad y la exploración”, destaca Ximena Álvarez, directora de Formación Compartir de Santillana Chile.
La tecnología educativa también puede ser una gran aliada durante el verano, siempre que se utilice de manera consciente y con objetivos claros. Hoy existen múltiples plataformas digitales que integran aprendizaje y entretenimiento, promoviendo habilidades como la comprensión lectora, el pensamiento matemático y la creatividad, a través de experiencias lúdicas e interactivas.
Iniciativas como “Aprender Jugando” de Santillana proponen experiencias digitales que respetan los ritmos y motivaciones de niños y niñas, permitiendo que la tecnología deje de ser solo una pantalla de entretención para transformarse en una herramienta pedagógica que acompaña el desarrollo integral.
“Invitamos a las familias a descubrir la tecnología educativa como una oportunidad para compartir, aprender y jugar juntos. No se trata de reemplazar el juego tradicional, sino de ampliarlo con nuevas experiencias que despierten el interés y el gusto por aprender”, señalan desde Santillana Chile.
El verano también es el momento ideal para retomar el juego al aire libre, el contacto con la naturaleza y la lectura vivida como una experiencia significativa. Actividades como andar en bicicleta, practicar deportes, explorar parques o realizar caminatas favorecen el desarrollo motriz, fomentan hábitos de vida saludable y fortalecen la autonomía infantil.
En ese mismo entorno, leer bajo un árbol, comentar un libro en familia, visitar bibliotecas o jugar a partir de historias permite construir un vínculo positivo con la lectura, asociándola a momentos de disfrute y conexión. La naturaleza, además, se transforma en un espacio privilegiado para observar, preguntar, imaginar y aprender desde la experiencia directa.
Para conocer más ideas y actividades educativas para el verano, Santillana Chile invita a las familias a seguir sus redes sociales y visitar www.nosmuevecompartir.cl, donde encontrarán recursos pensados para aprender jugando durante las vacaciones.






