
La automatización con Inteligencia Artificial en universidades permite filtrar más del 70% de potenciales alumnos antes de la etapa humana y completar inscripciones en minutos, mejorando la conversión y la experiencia del postulante.
En un escenario de alta competencia entre universidades y caída sostenida en las postulaciones, las instituciones de educación superior están incorporando Inteligencia Artificial (IA) para optimizar sus procesos de admisión y matrícula, reducir los tiempos de respuesta y evitar la pérdida de potenciales estudiantes por demoras o falta de información oportuna.
A nivel global, universidades en países como Estados Unidos ya utilizan IA en distintas etapas del proceso de selección y matrícula, logrando disminuir los tiempos de espera, mejorar la experiencia del postulante y aumentar las tasas de conversión, una tendencia que comienza a consolidarse en Chile.
En el país, la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI) es una de las pioneras en la implementación de estas tecnologías, automatizando tareas repetitivas para priorizar leads calificados. La institución detectó que perdía prospectos por falta de atención 24/7 y baja visibilidad en canales como WhatsApp, por lo que implementó la tecnología de la startup chilena Vambe, que permite gestionar el proceso de admisión y matrícula de forma 100% automatizada mediante IA, responder consultas en tiempo real y derivar casos complejos a ejecutivos humanos.
“Esta es una evolución del contacto humano, no un reemplazo. La IA nos ayuda a automatizar tareas que hoy nos quitan tiempo y nos permite dedicar más atención al alumno. Gracias a esta tecnología hemos logrado filtrar más del 70% de los leads antes de llegar a la etapa humana, permitiendo que las ejecutivas se enfoquen en prospectos de mayor valor”, explica Hernán Fuentes, Subdirector Comercial Senior de Postgrados de la UAI.
Tradicionalmente, el proceso de matrícula puede demorar una hora o más, dependiendo del volumen de postulantes y la necesidad de atención personalizada. Con IA, este trámite puede completarse en sólo cinco minutos, de forma remota y sin interacción humana directa, reduciendo fricciones en un momento crítico de decisión.
“Hoy las universidades compiten intensamente por captar estudiantes. La rapidez en la respuesta es clave para evitar que los postulantes opten por otra institución. Nuestra solución entrega información personalizada y en tiempo real, justo cuando el estudiante está tomando la decisión”, señala Nicolás Camhi, fundador de Vambe.
Además de acelerar los procesos, la IA permite entregar información detallada de los programas académicos, recomendar opciones según los intereses del postulante y resolver dudas de manera inmediata, mejorando la experiencia del usuario y aumentando la probabilidad de cierre de matrícula.
El impacto de la IA en la educación superior va más allá del proceso de admisión. “La IA permite hacer más eficientes procesos históricamente lentos y costosos, beneficiando tanto a las instituciones como a los estudiantes”, agrega Camhi, destacando que la automatización se vuelve clave en un entorno cada vez más competitivo y digitalizado.
En este contexto, la adopción de IA se perfila como un desafío estratégico para las universidades, que buscan optimizar sus operaciones, mejorar la conversión de postulantes y ofrecer recomendaciones personalizadas, fortaleciendo su posicionamiento en un mercado educativo cada vez más exigente.





