
El plan especial aumenta en más de 60% los controles en rutas y ciudades, con foco en prevenir accidentes y retirar de circulación a conductores bajo los efectos del alcohol y las drogas.
Con motivo del fin de semana largo de Semana Santa, el Gobierno anunció un reforzamiento del programa Tolerancia Cero, desplegando más de 40 operativos de alcotest y narcotest a nivel nacional, en una estrategia que busca prevenir siniestros viales, aumentar la fiscalización y garantizar desplazamientos más seguros en uno de los periodos de mayor movilidad del año. El despliegue, liderado por SENDA en coordinación con Carabineros y autoridades regionales, representa un aumento superior al 60% respecto de una semana habitual, concentrándose en rutas interurbanas, accesos a ciudades y puntos de alta circulación.
El incremento del flujo vehicular, que proyecta más de 450 mil vehículos saliendo de la Región Metropolitana, convierte este fin de semana en un escenario crítico para la seguridad vial, donde las autoridades han enfatizado que la conducción bajo los efectos del alcohol o drogas será fiscalizada con mayor intensidad y sin excepciones.
“Nuestra prioridad es asegurar que los desplazamientos sean seguros. Hemos dispuesto un despliegue nacional donde la capacidad operativa de Carabineros se ve reforzada con equipos médicos y tecnología en terreno, permitiendo una respuesta inmediata ante conductas de riesgo”, afirmó el subsecretario del Interior, Máximo Pávez, quien recalcó que el cumplimiento de la normativa será estricto.
El programa Tolerancia Cero incorpora ambulancias y equipos de salud que permiten realizar exámenes de sangre en el mismo punto de control, facilitando la continuidad de los procedimientos y aumentando la capacidad de respuesta frente a conductores que arrojan resultados positivos.
Desde SENDA reiteraron que el consumo de alcohol y drogas es incompatible con la conducción, ya que afecta la capacidad de reacción y la toma de decisiones. En ese sentido, destacaron también el rol del entorno cercano en la prevención, haciendo un llamado a evitar que personas que han consumido asuman la conducción.
Las cifras refuerzan la preocupación: en lo que va de 2026, más de 540 conductores han sido retirados de circulación por consumo de alcohol u otras sustancias, y en controles de drogas, cerca de 1 de cada 3 conductores presenta indicios de consumo, evidenciando la magnitud del problema.
A esto se suma el antecedente del año pasado, cuando durante la misma fecha se registraron 7 fallecidos y 390 lesionados en siniestros viales, lo que ha llevado a reforzar la planificación operativa y la presencia en carreteras.
La estrategia incluye la activación de la campaña “El Otro Plan”, que promueve decisiones responsables antes de viajar, como definir quién conducirá, organizar los traslados y prever alternativas seguras de regreso.
Las autoridades hicieron un llamado a planificar los viajes, respetar las normas y asumir una conducción responsable, enfatizando que la seguridad en las rutas depende tanto de la fiscalización como de las decisiones individuales de cada conductor.





