
El proyecto de Ley de Titularidad Docente avanza decisivamente tras su aprobación en el Senado, estableciendo una titularidad permanente, sin exigencia de horas cronológicas mínimas, lo que fue valorado positivamente por el Colegio de Profesoras y Profesores de Chile.
La Ley de Titularidad Docente quedó a un paso de convertirse en ley de la República luego de que el Senado aprobara el proyecto, incorporando una indicación del Ejecutivo que establece la titularidad permanente, aplicable a docentes con cuatro años continuos o cuatro discontinuos en un período de seis años, y sin mínimo de horas cronológicas, uno de los puntos más esperados por el gremio.
Tras esta aprobación, el Colegio de Profesoras y Profesores de Chile A.G. manifestó su satisfacción, destacando que el proyecto mantiene el espíritu central de la iniciativa, asegurando estabilidad laboral docente y resguardando derechos fundamentales para miles de profesoras y profesores del país.
El presidente nacional del gremio, Mario Aguilar Arévalo, señaló que, si bien el resultado “no es lo ideal ni exactamente lo que queríamos”, representa una buena solución, ya que la propuesta previa discutida en la Comisión de Educación del Senado “ponía en riesgo la esencia misma de la titularidad”. En ese sentido, recalcó que lo fundamental es que la titularidad quede como una norma permanente.
Aguilar subrayó que el carácter permanente de la ley es clave considerando el contexto político próximo. “En marzo comienza un nuevo Gobierno con políticas muy distintas. Por eso es importantísimo que la titularidad docente quede establecida como ley permanente y aprobada por una amplia mayoría”, afirmó.
Respecto a los próximos pasos, el dirigente explicó que el proyecto enfrenta un último trámite en la Cámara de Diputadas y Diputados, donde ya no se esperan modificaciones. “Esto va a ser ley. Ojalá la Cámara lo pueda ver antes del receso legislativo; de lo contrario, se retomará en los primeros días de marzo. Lo más complejo ya se superó, que era el Senado, donde el proyecto estuvo seriamente amenazado”, concluyó.
Con este avance, la titularidad docente se consolida como un paso clave hacia una mayor certeza laboral, reconocimiento profesional y estabilidad para el profesorado, respondiendo a una demanda histórica del gremio docente en Chile.





