
El Ministerio de Bienes Nacionales entregó al Terminal Pesquero, la concesión gratuita del recinto ubicado en Lo Espejo a la Asociación Gremial de Comerciantes de Productos del Mar A.G.C., consolidando un modelo de gestión liderado por los propios locatarios y proyectando mejoras en infraestructura, seguridad y formalización del sector.
El Terminal Pesquero Metropolitano, uno de los principales centros de comercialización de productos del mar de la Región Metropolitana, será administrado por sus propios trabajadores durante los próximos 20 años, luego de que el Ministerio de Bienes Nacionales otorgara la concesión gratuita del inmueble fiscal a la Asociación Gremial de Comerciantes de Productos del Mar A.G.C., organización que agrupa a pequeños empresarios del recinto y que ha demostrado un fuerte compromiso con su funcionamiento, especialmente en materia de seguridad, orden sanitario y abastecimiento para la ciudad.
El hito se concretó este jueves 5 de marzo en las dependencias del terminal, ubicado en Américo Vespucio 1500, en la comuna de Lo Espejo, donde autoridades y representantes del sector celebraron la entrega formal de la concesión que permitirá proyectar el desarrollo del recinto durante las próximas dos décadas.
El Terminal Pesquero Metropolitano recibe cerca de 500 mil personas al año, convirtiéndose en un punto estratégico para el abastecimiento de productos del mar en Santiago. En los últimos años, su administración había estado marcada por controversias, luego de que en 2023 el Ministerio de Bienes Nacionales decidiera no renovar la concesión a la agrupación público-privada que había gestionado el recinto durante veinte años, debido a infracciones pesqueras, falencias en infraestructura y sumarios sanitarios.
Tras esa decisión, los propios comerciantes del terminal, agrupados en la Asociación Gremial de Comerciantes de Productos del Mar A.G.C., solicitaron hacerse cargo de la administración del recinto, asumiendo inicialmente mediante un permiso provisorio que se mantuvo hasta ahora. Durante este período, la organización logró demostrar capacidad de gestión y compromiso con el funcionamiento del espacio, lo que finalmente derivó en la concesión por 20 años.
El ministro de Bienes Nacionales, Francisco Figueroa, valoró la entrega de esta concesión como una señal del nuevo enfoque en la gestión de los bienes del Estado. “Los bienes del Estado son activos estratégicos que pueden servir como una palanca para el desarrollo y el bienestar cuando son gestionados con un propósito claro”, afirmó, destacando que este modelo busca fortalecer proyectos que generen impacto económico y social en los territorios.
Por su parte, el delegado presidencial de la Región Metropolitana, Gonzalo Durán, señaló que la concesión reconoce el trabajo y la experiencia de quienes han sostenido históricamente el funcionamiento del terminal, permitiendo asegurar una administración responsable con mirada de largo plazo para un espacio clave para la ciudad. “Aquí no solo se desarrolla una actividad económica relevante, también se garantiza el abastecimiento, el empleo y el funcionamiento de una infraestructura fundamental para la alimentación de la región Metropolitana”, destacó.
Desde la asociación gremial, su presidenta Henie Bustos valoró la confianza depositada en los trabajadores y proyectó un proceso de modernización del recinto. “Queremos que este mercado sea el más grande y el más importante del país”, señaló, agradeciendo el apoyo de autoridades, locatarios y equipos técnicos que participaron en el proceso que permitió concretar este hito para la organización.
El inmueble fiscal del Terminal Pesquero Metropolitano abarca 4,4 hectáreas, equivalentes a más de 44 mil metros cuadrados, donde también continuarán operando oficinas de la Secretaría Regional Ministerial de Salud Metropolitana y del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (SERNAPESCA), organismos clave para la fiscalización sanitaria y el control de las actividades pesqueras que se desarrollan en el recinto.
La concesión permitirá a la asociación proyectar inversiones, mejoras en infraestructura, mayor formalización del comercio y mejores condiciones sanitarias, fortaleciendo así el rol del terminal como un punto estratégico para el abastecimiento de productos del mar en Santiago y como un motor económico para cientos de trabajadores y familias vinculadas a esta actividad.





