Bienestar socioemocional, tecnología educativa, liderazgo escolar y formación integral marcan el rumbo de la educación en Chile
La educación vive un punto de inflexión. Frente al avance de la inteligencia artificial, los cambios en el mundo del trabajo y la creciente evidencia sobre la importancia del bienestar socioemocional en los aprendizajes, el sistema educativo se ve obligado a redefinir su propósito. De cara a 2026, la tendencia es clara: la educación deja de centrarse únicamente en el currículum para transformarse en un proyecto integral de acompañamiento, desarrollo de habilidades y fortalecimiento de comunidades escolares resilientes.
Este cambio, que ya se venía gestando en años anteriores, se consolida como una transformación estructural. Conceptos como formación integral, uso estratégico de la tecnología, liderazgo educativo y posicionamiento institucional dejan de ser complementarios y pasan a convertirse en ejes centrales de la gestión escolar, impactando directamente en la experiencia de estudiantes, docentes y familias.
Una educación alineada con el presente y preparada para el futuro
En Chile, estas tendencias dialogan con los lineamientos del Ministerio de Educación, que promueven la inclusión, el desarrollo de habilidades para el siglo XXI, la mejora continua y el uso pertinente de herramientas digitales. Sin embargo, el desafío va más allá del cumplimiento normativo: se trata de transformar estas directrices en oportunidades reales para fortalecer los proyectos educativos y dar coherencia a la experiencia escolar.
En este escenario, el modelo Compartir de Santillana Chile surge como una respuesta concreta y alineada con estas nuevas exigencias. Más que una plataforma, se trata de un ecosistema educativo integral que acompaña a colegios, docentes, estudiantes y familias en la construcción de experiencias de aprendizaje significativas, conectadas y con sentido. “Hoy los colegios necesitan algo más que contenidos actualizados; requieren una mirada estratégica que integre bienestar, tecnología y liderazgo en un solo proyecto educativo. Compartir nace desde la convicción de apoyar a las comunidades escolares en la construcción del enfoque de enseñanza que el mundo necesita hoy”, señala Pablo Ugalde, director Comercial de Santillana Chile.
Un sistema interconectado para una educación integral
El modelo Compartir integra contenidos curriculares, herramientas pedagógicas, apoyo a la enseñanza y reportes en línea, todo en un entorno seguro e interconectado. Este enfoque permite avanzar desde el libro físico hacia un ecosistema digital que no reemplaza al docente, sino que fortalece su rol, entregando información clave para la toma de decisiones pedagógicas y de gestión basadas en datos.
A su vez, estudiantes y apoderados acceden a un espacio que fomenta la autonomía, el desarrollo de competencias clave y el vínculo entre la escuela y la familia, un factor cada vez más determinante en los resultados educativos y el bienestar escolar.
Cuatro ejes que definen la educación hacia 2026
El modelo se estructura en torno a cuatro pilares que reflejan las principales tendencias educativas para 2026 y fortalecen las mallas curriculares:
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Bienestar socioemocional
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Inteligencia tecnológica
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Liderazgo transformador
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Posicionamiento institucional
Más que una tendencia pasajera, la educación integral, conectada y centrada en las personas se consolida como una respuesta necesaria frente a la complejidad del mundo actual. En este contexto, contar con modelos que articulen currículum, tecnología y acompañamiento humano resulta clave para construir proyectos educativos pertinentes, sostenibles y con visión de futuro.
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