
Súper Marzo y el retorno masivo a la rutina eleva la congestión y los riesgos viales, y expertos llaman a reforzar la prevención y el uso de tecnología para reducir accidentes.
Con el regreso de las vacaciones, el inicio del año escolar y la reactivación de faenas industriales y mineras, marzo marca uno de los periodos de mayor congestión y riesgo vial del año en Chile, con un aumento significativo del tránsito de automóviles, camiones de carga, buses interurbanos y transporte de trabajadores, lo que eleva los niveles de estrés, exposición a accidentes y siniestros en rutas urbanas e interurbanas.
De acuerdo con datos de la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (CONASET), la fatiga y la distracción explican entre un 15% y un 30% de los accidentes en carretera, una cifra que tiende a incrementarse durante periodos de alta exigencia operacional como el denominado “Súper Marzo”. En este contexto, GPS Chile, empresa con más de 25 años de experiencia en integración de tecnología IoT para el transporte de carga y pasajeros, hizo un llamado a enfrentar este periodo con planificación, responsabilidad y uso de herramientas tecnológicas preventivas.
“Marzo no solo trae más vehículos en circulación, también trae más presión operacional para las empresas y más estrés para los conductores. La clave para evitar accidentes está en la prevención y en el uso inteligente de la información”, afirmó Mario Yáñez, gerente general de GPS Chile.
La compañía recomendó reforzar la planificación y gestión inteligente de flotas, utilizando tecnología para escalonar horarios de salida, definir rutas autorizadas, monitorear su cumplimiento en tiempo real y analizar datos históricos para anticipar puntos críticos de congestión y detenciones inseguras. “Hoy no basta con reaccionar ante un incidente; la gestión moderna exige anticipación, análisis predictivo y trazabilidad completa de la operación”, agregó Yáñez.
Asimismo, advirtió sobre los riesgos asociados a la fatiga y la distracción en conductores profesionales, factores que aumentan durante el retorno a la rutina por cambios en los ciclos de sueño, presión por cumplir tiempos de entrega y uso del celular al volante. Entre las medidas sugeridas se encuentran ajustar turnos, programar pausas obligatorias, reforzar campañas internas de autocuidado e implementar sensores de fatiga y distracción con monitoreo en tiempo real, capaces de generar alertas inmediatas en cabina y en centrales de control.
Marzo también implica mayor exposición a riesgos urbanos y logísticos, como robos de camiones y pérdidas de carga en zonas periurbanas con alta congestión. Para enfrentar estos escenarios, existen soluciones tecnológicas como corte remoto de motor ante uso no autorizado, sensores de apertura de puertas, monitoreo con cámaras en cabina y exteriores, y control de rutas y puntos de descarga predefinidos, que contribuyen a proteger a conductores, carga y continuidad operacional.
Finalmente, GPS Chile hizo un llamado a reforzar la coordinación público-privada para mejorar la seguridad vial, destacando que la combinación de infraestructura adecuada, educación y tecnología puede reducir significativamente los riesgos. “Marzo es una prueba de estrés para el sistema vial. Los datos existen y las herramientas también; la clave está en utilizarlas estratégicamente”, concluyó Mario Yáñez.
Para más información, visite www.gpschile.com.





