
Un estudio de Trabajando.com revela que, pese a su alto nivel de formación y especialización, las mujeres que buscan empleo en áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas suelen postular mayoritariamente a cargos de menor jerarquía.
La participación femenina en las postulaciones laborales en áreas STEM en Chile sigue siendo baja: solo el 8% de las postulaciones a cargos vinculados a ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas fueron realizadas por mujeres durante 2025, según un estudio de la plataforma de empleo Trabajando.com que analizó el perfil y comportamiento laboral de profesionales del país.
El análisis evidencia que las mujeres continúan estando subrepresentadas en sectores clave para la innovación y el desarrollo económico, pese a que muchas de ellas cuentan con altos niveles de formación y especialización en disciplinas técnicas y científicas.
El estudio consideró a mujeres con formación tanto en carreras STEM como en otras áreas, identificando que un 8,4% de las mujeres analizadas declara contar con estudios especializados en disciplinas STEM, lo que refleja un grupo de profesionales altamente calificadas dentro del mercado laboral.
Entre las carreras más frecuentes dentro de este segmento destacan Ingeniería Civil Industrial como la especialidad más elegida por las mujeres (8,7%), seguida por Ingeniería Industrial (5,7%) y Tecnología Médica (5,3%). Además, el informe muestra que un 89,4% de estas profesionales posee estudios universitarios y un 8,2% cuenta con estudios de postgrado, lo que evidencia un alto nivel de preparación académica.
Sin embargo, a pesar de esta formación, el estudio revela una tendencia significativa en el tipo de cargos a los que postulan. El 60% de las mujeres con perfil STEM postula a cargos de bajo nivel jerárquico, mientras que solo el 0,8% se presenta a posiciones de liderazgo, lo que refleja una brecha importante en la presencia femenina en roles estratégicos dentro de estas industrias.
Este fenómeno podría estar asociado a la persistencia de sectores históricamente masculinizados o a barreras estructurales dentro de las organizaciones, que continúan limitando el acceso de mujeres a posiciones de mayor responsabilidad.
La gerenta de Desarrollo de Negocio de Trabajando.com, María Jesús García-Huidobro, explicó que para aumentar la participación femenina en el mundo STEM es necesario abordar múltiples factores estructurales. “Para incorporar a más mujeres al mundo STEM, sobre todo en rubros históricamente masculinizados y en cargos de liderazgo, es necesario revisar variables culturales, educacionales y de políticas públicas, así como las barreras de entrada y desarrollo que aún persisten dentro de las organizaciones”, señaló.
El estudio también analizó los principales factores que motivan a las mujeres al momento de postular a un empleo, identificando que las oportunidades de desarrollo de carrera y acceso a educación o capacitación aparecen como los atributos más valorados. Esto se relaciona directamente con su alto nivel de especialización y su búsqueda de proyección profesional a largo plazo, priorizando oportunidades de crecimiento por sobre incentivos exclusivamente vinculados a políticas de cuidado o equidad.
Otro hallazgo relevante del informe es la valorización salarial que las propias mujeres STEM asignan a sus perfiles profesionales. Al postular a procesos de selección, declaran expectativas salariales en promedio un 33% superiores a las de mujeres provenientes de carreras no STEM, lo que se explica por su formación técnica especializada y por el tipo de ocupaciones de mayor complejidad que desempeñan.
Además, el estudio muestra que la brecha salarial de género en áreas STEM es considerablemente menor que en otras disciplinas, alcanzando solo un 3% de diferencia, mientras que en carreras no STEM las brechas entre hombres y mujeres son significativamente mayores.
Los resultados del análisis evidencian que las áreas STEM continúan siendo un espacio clave para avanzar en igualdad de oportunidades laborales, no solo por su impacto en la innovación y el crecimiento económico, sino también porque representan un sector donde la participación femenina podría ampliarse significativamente si se reducen las barreras culturales, organizacionales y educativas que aún persisten.





