
Semana Santa segura exige medidas de consumo seguro en pescados y mariscos para evitar intoxicaciones y proteger la salud familiar en todas las etapas, desde la compra hasta la preparación.
En Semana Santa segura, el aumento del consumo de pescados y mariscos hace fundamental adoptar medidas de consumo seguro en la compra, traslado y preparación de estos alimentos, con el objetivo de prevenir intoxicaciones alimentarias y resguardar la salud de toda la familia, tanto en el hogar como en restaurantes.
Ante este escenario, especialistas recalcan que la primera medida es comprar productos del mar exclusivamente en establecimientos autorizados, verificando su frescura: pescados con ojos brillantes, branquias rojas y carne firme, y mariscos bivalvos con conchas cerradas o que reaccionen al tacto, señal de que están vivos.
Asimismo, es clave mantener la cadena de frío durante todo el proceso, utilizando sistemas de refrigeración adecuados y evitando traslados prolongados sin frío, ya que esto reduce el riesgo de proliferación bacteriana. En el hogar, se recomienda descongelar siempre en refrigeración, usar utensilios diferenciados para alimentos crudos y cocidos, y así evitar la contaminación cruzada.
En cuanto a la preparación, los expertos advierten que los pescados deben alcanzar una temperatura interna de 63°C, mientras que los mariscos deben cocinarse hasta que sus conchas se abran completamente, descartando aquellos que no lo hagan.
También es fundamental estar atentos a posibles síntomas de intoxicación como náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal o fiebre, que pueden aparecer desde minutos hasta 72 horas después del consumo. Frente a estos signos, se recomienda suspender el alimento sospechoso, mantener hidratación adecuada y acudir a un centro de salud ante síntomas graves.
Adoptar estas medidas permite disfrutar de una Semana Santa segura, minimizando riesgos y asegurando una experiencia alimentaria saludable para todos.




