
El estrés, la fatiga digital y el ritmo de vida actual están impactando la memoria y la agilidad mental, impulsando el interés por estrategias preventivas como la nutrición cognitiva.
La salud cognitiva se ha convertido en una preocupación creciente en Chile y el mundo, con millones de personas enfrentando algún grado de deterioro mental, lo que refuerza la necesidad de adoptar medidas preventivas que protejan la memoria, el pensamiento y la agilidad mental a lo largo de la vida.
Según estimaciones internacionales, cerca de 47,5 millones de personas presentan alteraciones cognitivas, con alrededor de 7,7 millones de nuevos casos cada año. A nivel nacional, estudios indican que el 16,8% de la población adulta presenta problemas de salud mental, mientras que el deterioro cognitivo afecta a un porcentaje significativo de personas mayores, aumentando progresivamente con la edad.
Factores como el estrés, el insomnio, el sedentarismo y la sobreexposición digital están acelerando el desgaste cognitivo, impactando tanto a adultos mayores como a profesionales y estudiantes. Frente a este escenario, especialistas advierten que el cuidado del cerebro debe abordarse de manera integral, incorporando hábitos saludables junto a una adecuada nutrición.
“La salud cognitiva no depende solo del descanso o la estimulación mental; la nutrición cumple un rol clave en el funcionamiento del cerebro y en la prevención del deterioro”, explica el nutricionista Chris Pefaur, del laboratorio Nutrapharm.
El cerebro, pese a representar solo el 2% del peso corporal, consume cerca del 20% de la energía diaria, por lo que requiere un aporte constante de nutrientes específicos. Vitaminas del complejo B, antioxidantes, colina y otros compuestos esenciales contribuyen a la comunicación neuronal, la memoria y la regulación del estado de ánimo, ayudando a ralentizar el deterioro cognitivo.
Si bien una alimentación equilibrada es fundamental, especialistas señalan que no siempre es suficiente para cubrir los requerimientos óptimos, especialmente en contextos de alta exigencia física y mental. Por ello, ha aumentado el interés por suplementos orientados a la nutrición cerebral, diseñados para apoyar funciones como la concentración, el aprendizaje y la agilidad mental.
En este contexto, productos como Momeria®, desarrollado como alimento de uso médico, incorporan nutrientes como fosfatidilserina, colina, complejo B y extractos naturales, apuntando a fortalecer la comunicación neuronal y el rendimiento cognitivo de manera integral.
Mantener una buena salud cognitiva es clave para la autonomía y calidad de vida, ya que impacta directamente en actividades cotidianas como tomar decisiones, trabajar, estudiar o desenvolverse de manera independiente. Por ello, expertos coinciden en que la prevención, a través de hábitos saludables y una nutrición adecuada, es hoy una de las herramientas más efectivas para proteger el cerebro a largo plazo.
Nutrapharm, laboratorio chileno con más de una década de trayectoria, se ha posicionado en el desarrollo de productos nutracéuticos y alimentos funcionales, respondiendo a la creciente demanda por soluciones naturales que contribuyan al bienestar integral de las personas.





