
La salud cognitiva preocupa cada vez más por el estrés y la fatiga digital, impulsando la importancia de la nutrición para cuidar la memoria y la agilidad mental.
Salud cognitiva en alerta: el ritmo de vida acelerado, el estrés y la sobreexposición a pantallas están afectando la memoria y la concentración, reforzando la necesidad de cuidar el cerebro desde edades tempranas.
Hoy, se estima que 47,5 millones de personas en el mundo presentan alteraciones cognitivas. Cada año se suman 7,7 millones de nuevos casos, lo que equivale a uno cada 4 segundos.
En Chile, el escenario también preocupa. Un 16,8% de los adultos presenta problemas de salud mental y el deterioro cognitivo puede alcanzar hasta un 25% en mayores de 60 años.
Frente a esto, especialistas llaman a una mirada integral. Chris Pefaur, nutricionista del laboratorio Nutrapharm, señala: “La salud cognitiva no depende solo del descanso. La nutrición es clave para el funcionamiento del cerebro”.
El cerebro consume cerca del 20% de la energía del cuerpo, pese a representar solo el 2% de su peso. Por eso, necesita nutrientes específicos para funcionar correctamente.
El complejo B cumple un rol central. Sus vitaminas ayudan en la producción de neurotransmisores, regulan el ánimo y contribuyen a frenar el deterioro cognitivo.
También destacan alimentos como verduras de hoja verde, frutos rojos, frutos secos y huevos. Estos aportan antioxidantes, vitamina E y colina, esenciales para la memoria.
Sin embargo, lograr una ingesta óptima solo con la dieta diaria no siempre es fácil. Por eso, se han desarrollado soluciones específicas.
Una de ellas es Momeria®, suplemento de Nutrapharm, formulado para apoyar la salud cognitiva en adultos.
Su fórmula incluye fosfatidilserina, que favorece la comunicación neuronal, y bitartrato de colina, clave para la memoria.
También incorpora Panax Ginseng y ácido L-glutámico, que estimulan la energía mental, junto al complejo B, esencial para el sistema nervioso.
El cuidado de la salud cognitiva es fundamental para mantener la autonomía y la calidad de vida. Especialistas coinciden en que alimentación, suplementación y hábitos saludables son la base para proteger el cerebro en el tiempo.





