
La rehabilitación en pacientes con daño cerebral es clave para la recuperación y calidad de vida, pero aún existen brechas críticas en el acceso y continuidad de estos tratamientos tras el alta médica.
La rehabilitación se ha convertido en un pilar fundamental en el tratamiento del daño cerebral, especialmente después del alta hospitalaria, donde comienza una etapa decisiva para la recuperación funcional. La rehabilitación oportuna y continua puede marcar la diferencia entre la dependencia y la autonomía, un desafío que hoy enfrenta el sistema de salud.
En este contexto, el Hospital de Niños Dr. Roberto del Río visibiliza esta realidad a partir del caso de Emiliano, paciente pediátrico que actualmente recibe atención de alta complejidad tras sufrir un trauma craneoencefálico. Su situación refleja la importancia de un abordaje que no se limite a la fase aguda, sino que considere un proceso integral y sostenido en el tiempo.
De acuerdo con evidencia internacional, cerca del 85% de las personas que han sufrido daño cerebral no acceden a rehabilitación tras el alta, lo que impacta directamente en sus posibilidades de recuperación y calidad de vida. Esta brecha evidencia la urgencia de fortalecer la continuidad de cuidados en todos los niveles del sistema.
“La rehabilitación del daño cerebral adquirido requiere sostenerse en el tiempo con el fin de lograr la máxima funcionalidad y disminuir la discapacidad”, explica la Dra. Marianela Ríos, médico fisiatra del equipo URACI.
Desde el recinto asistencial destacan que el tratamiento de estos pacientes es multidisciplinario e integral, involucrando a pediatras, fisiatras, kinesiólogos, terapeutas ocupacionales y fonoaudiólogos, junto a otras especialidades pediátricas. El trabajo coordinado desde las primeras etapas permite mejorar significativamente la evolución clínica.
Asimismo, los especialistas subrayan que la rehabilitación temprana es clave, pero aún más lo es asegurar su continuidad fuera del hospital, etapa donde muchas familias enfrentan dificultades de acceso, cobertura y seguimiento.
En esa línea, el Hospital Roberto del Río reafirma su compromiso con una atención centrada en las personas, poniendo énfasis en el acompañamiento durante todo el proceso de recuperación. El desafío hoy no es solo salvar vidas, sino también asegurar una recuperación digna y con calidad.
Este tipo de casos pone sobre la mesa una necesidad urgente: avanzar hacia modelos de salud que integren de manera efectiva la rehabilitación como parte esencial del tratamiento, reduciendo brechas y garantizando que ningún paciente quede sin acceso a una segunda oportunidad de recuperación.





