
Este fin de semana largo marca la primera gran prueba en terreno de la recientemente promulgada Ley Jacinta, publicada en febrero de este año, una normativa que introduce mejoras concretas en la protección de las personas frente a siniestros viales.
Durante Semana Santa del año pasado se registraron 216 siniestros de tránsito, cifra que refleja la magnitud del riesgo en fechas de alta movilidad. En este contexto, la nueva ley incorpora avances relevantes, especialmente en materia de cobertura y respuesta económica.
Entre sus principales medidas, se establece un aumento en la cobertura del Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP). Con la nueva normativa, los montos de protección se duplican, alcanzando aproximadamente:
- Muerte: hasta 600 UF (alrededor de $24 millones de pesos)
- Incapacidad permanente total: hasta 600 UF (cerca de $24 millones)
- Incapacidad permanente parcial: hasta 400 UF (aprox. $16 millones)
- Gastos médicos y hospitalarios: hasta 600 UF (alrededor de $24 millones)
Asimismo, se reduce el plazo de pago de las compañías de seguros, que deberán responder en un máximo de 7 días, en lugar de los 10 días que regían anteriormente.
Al respecto, el impulsor de la iniciativa, Max Schnitzer, señaló: “Esta ley nace para acompañar a las familias en los momentos más difíciles, cuando ocurre un accidente. Hoy estamos dando un paso concreto para que exista una respuesta más rápida y una protección económica real. Pero nada reemplaza la prevención: hago un llamado a todos los chilenos a conducir con responsabilidad y a cuidarnos este fin de semana”.
Estos cambios representan un avance significativo en la protección social, asegurando una respuesta más rápida y eficaz en momentos críticos. Con la implementación de la Ley Jacinta, los chilenos estarán hoy mucho más protegidos económicamente frente a un siniestro vial, especialmente en periodos de alta circulación como los fines de semana largos.





