
El nuevo espacio permitirá atención kinesiológica y terapéutica en la Posta Rural de Lonquén, evitando traslados a Talagante y avanzando en justicia territorial y acceso equitativo a la salud.
La Posta Rural de Lonquén contará en el corto plazo con una nueva Sala de Rehabilitación, iniciativa impulsada por la Municipalidad de Talagante que mejorará el acceso a la atención de salud, especialmente para personas mayores y con movilidad reducida, y que permitirá resolver prestaciones de manera local sin necesidad de trasladarse al centro de la comuna.
El proyecto comenzó con la entrega del terreno para la construcción del nuevo espacio, encabezada por el alcalde de Talagante, Sebastián Rosas, junto al director del Cesfam, Sergio Salazar, concejales y representantes de la comunidad de Lonquén. La iniciativa forma parte de una estrategia comunal orientada a reducir brechas territoriales y fortalecer la red de salud primaria.
“Era una deuda que tenía la Municipalidad de Talagante con Lonquén, después de haber estado un tiempo ausente”, señaló el alcalde Sebastián Rosas, destacando los avances que se han impulsado en el sector. Entre ellos, mencionó la implementación de servicios municipales permanentes, apoyo social y jurídico, así como importantes hitos en educación, como la apertura del primer primero medio en Lonquén, evitando que estudiantes deban trasladarse a otras comunas para continuar sus estudios.
El jefe comunal reconoció que la salud seguía siendo un desafío pendiente, pese al refuerzo de distintas atenciones. “Hoy estamos habilitando un espacio con una inversión cercana a los 35 millones de pesos, donde contaremos con kinesiólogos y terapeutas profesionales, para que las vecinas y vecinos de Lonquén puedan tratarse acá mismo y no tengan que ir a Talagante”, afirmó.
La iniciativa fue ampliamente valorada por la comunidad. Carolina, vecina del sector y cuidadora de su padre, adulto mayor con movilidad reducida, destacó el impacto que tendrá la nueva sala. “Esto es muy bueno, porque este sector lo necesita. Somos muchas personas las que hoy debemos ir a Talagante y, aunque no está tan lejos, se hace difícil”, señaló, recordando que hasta ahora la rehabilitación se realizaba en espacios improvisados, sin las condiciones adecuadas de accesibilidad. “Saber que esto estará listo en cerca de 45 días es una gran noticia para nosotros”, agregó.
Desde el ámbito técnico, el director del Cesfam de Talagante, Sergio Salazar, explicó que la comunidad de Lonquén ya cuenta con horas de kinesiología orientadas a rehabilitación física y respiratoria, pero la falta de espacio adecuado obligaba a realizar las atenciones en dependencias externas, como la sede vecinal. “Gracias al apoyo de la autoridad comunal, hoy avanzamos en la adquisición de un módulo kinesiológico, lo que permitirá mejorar sustantivamente la atención”, indicó.
El nuevo espacio no solo ampliará la infraestructura, sino que también incorporará nuevo equipamiento y mayor tecnología, como camillas especializadas, compresores y equipos de estimulación neuromuscular, fortaleciendo la calidad y resolutividad de las prestaciones de salud en el territorio.
Para el alcalde Sebastián Rosas, este proyecto tiene un impacto estratégico. “Nunca más Lonquén aislado, sino plenamente integrado a la red de servicios y beneficios de la comuna”, afirmó, subrayando que esta localidad concentra entre 12 y 14 mil habitantes, lo que representa cerca del 14% de la población comunal. “Eso exige presencia del Estado local y servicios de salud acordes a su realidad”, concluyó.





