
El Parkinson afecta a más de 30 mil personas en Chile y requiere diagnóstico oportuno, tratamiento integral y apoyo constante para mejorar la calidad de vida.
El Parkinson vuelve a estar en el centro de la conversación en el Día Mundial del Parkinson, una fecha que busca generar conciencia sobre esta enfermedad neurodegenerativa que impacta a miles de personas en Chile y el mundo.
Síntomas, tratamiento y calidad de vida
Se estima que más de 30 mil personas viven con Parkinson en Chile.
Es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente, después del Alzheimer.
Afecta principalmente a personas mayores. Entre 1 y 2 de cada 100 mayores de 60 años la presentan. La cifra supera el 4% en mayores de 80 años.
El kinesiólogo y gerente de Acalis La Florida, Fernando Rivero, explicó que “los principales síntomas son temblor en reposo, rigidez, lentitud de movimiento y problemas de equilibrio”.
También existen signos tempranos. Entre ellos, cambios en la escritura, voz monótona, estreñimiento y alteraciones emocionales.
El abordaje es multidisciplinario. Incluye medicamentos, kinesiología, fonoaudiología, terapia ocupacional y apoyo psicológico.
“El ejercicio es una de las intervenciones no farmacológicas más efectivas y puede influir en la progresión de la enfermedad”, destacó Fernando Rivero, kinesiólogo y gerente de Acalis La Florida.
Además, la nutrición cumple un rol clave. Un mal estado nutricional se asocia a mayor deterioro y peor calidad de vida.
Subtítulo: Señales de alerta y cuidados clave
Existen situaciones que requieren atención inmediata. Entre ellas, caídas con golpes, confusión repentina, dificultad para tragar o fiebre con rigidez extrema.
También es crítico no suspender la medicación de forma abrupta.
El Parkinson no solo afecta a quien lo padece. Impacta también a su entorno.
Por eso, es fundamental fortalecer el bienestar emocional, la comunicación y la seguridad en el hogar.
Se recomienda mantener actividad social, estimulación cognitiva y apoyo a cuidadores.
En el hogar, es clave prevenir caídas, mejorar la iluminación y adaptar espacios.
En el tratamiento, la adherencia es esencial. Los medicamentos deben tomarse en horarios estrictos y con seguimiento médico.
El Parkinson es una enfermedad sin cura, pero con un manejo adecuado es posible mejorar significativamente la calidad de vida de quienes la viven.





