
El programa de Envejecimiento Activo y Saludable instalará puntos de monitoreo de presión arterial en la comuna, fortaleciendo la detección temprana y la derivación oportuna para mejorar la calidad de vida de los adultos mayores.
La Municipalidad de La Florida y la Universidad de Chile pusieron en marcha un innovador programa de prevención en salud que contempla 14 puntos de control para adultos mayores, enfocado en la detección temprana de factores de riesgo y en la promoción de un envejecimiento activo y saludable. La iniciativa busca responder al acelerado cambio demográfico del país, especialmente en comunas como La Florida, donde el 16,2% de la población supera los 65 años, consolidando un modelo territorial que articula salud, apoyo social y participación comunitaria.
El convenio fue encabezado por el alcalde Daniel Reyes, junto a la rectora Rosa Devés y la ministra de Desarrollo Social y Familia, María Jesús Wulf, en una jornada que reunió a más de 300 adultos mayores en el SPA del Adulto Mayor de la comuna. El programa E.A.S. se basa en la instalación de puntos de control de presión arterial como puerta de entrada a un sistema integral de seguimiento y derivación, permitiendo identificar a tiempo condiciones de riesgo y conectar a los vecinos con la red de servicios municipales.
“El país enfrenta un cambio demográfico profundo que exige actuar ahora”, señaló el alcalde Daniel Reyes, destacando que la prevención y la anticipación son claves para evitar la dependencia y mejorar la calidad de vida. En esa línea, subrayó el enfoque integral de la comuna, que articula iniciativas en salud, deporte, cultura y desarrollo social para fortalecer la autonomía de las personas mayores.
Desde la academia, la rectora Rosa Devés valoró la alianza como un ejemplo de colaboración efectiva entre instituciones públicas, resaltando que este modelo tiene base internacional y evidencia concreta en salud pública. El programa se inspira en la experiencia de North Karelia, en Finlandia, reconocida por revertir indicadores de enfermedades cardiovasculares, y fue adaptado en Chile por el Hospital Clínico de la universidad, con una implementación piloto en Curaco de Vélez.
Por su parte, la ministra María Jesús Wulf destacó que la iniciativa se alinea con la agenda de gobierno en materia de envejecimiento activo, enfatizando la importancia de avanzar en políticas públicas que promuevan la autonomía, el bienestar y la integración social de las personas mayores. “Este tipo de programas impacta directamente en su calidad de vida y en cómo enfrentan esta etapa”, afirmó.
El modelo no solo permite monitorear la salud, sino también activar redes de apoyo y programas comunitarios, consolidando un enfoque preventivo que busca escalar a nivel nacional. Con esta implementación, La Florida se posiciona como una comuna pionera en el desarrollo de políticas de envejecimiento activo, proyectando una estrategia replicable que combina evidencia internacional, gestión local y trabajo colaborativo.





