
El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones y el Ministerio de Energía presentaron el informe que posiciona a la electromovilidad como protagonista del mercado automotriz, con un fuerte avance en vehículos más eficientes y menor impacto ambiental.
El Ministerio de Transportes informó de un aumento superior al 50% en el ingreso de vehículos eléctricos e híbridos enchufables en Chile marcó el Informe de Cumplimiento del Estándar de Eficiencia Energética 2025. El documento confirma una aceleración sostenida hacia tecnologías más limpias, consolidando la electromovilidad como eje clave para mejorar la calidad de vida y reducir emisiones.
El reporte analiza el desempeño de los vehículos livianos nuevos que ingresaron al país para su comercialización, evaluando su rendimiento energético en el marco de la Ley de Eficiencia Energética. Entre sus principales resultados, destaca que los vehículos eléctricos e híbridos enchufables pasaron de 4.771 unidades en 2024 a 7.170 en 2025, evidenciando una transformación relevante en el mercado.
Asimismo, de un total de 1.400 modelos evaluados, los 190 con mejor desempeño energético corresponden principalmente a tecnologías eléctricas e híbridas, lo que refuerza su liderazgo en eficiencia y menor impacto ambiental.
Las autoridades subrayaron que este avance no solo responde a tendencias globales, sino también a políticas públicas orientadas a impulsar la carbono neutralidad al 2050, promoviendo vehículos más eficientes y accesibles para la ciudadanía.
En cuanto al cumplimiento del estándar, el informe revela que el 45% de los importadores alcanzó las exigencias establecidas, concentrando además el 59,7% de las ventas del mercado, lo que demuestra un avance progresivo en la adopción de mejores prácticas dentro de la industria.
El informe se posiciona como una herramienta clave para los consumidores, al permitir comparar el rendimiento energético de los vehículos disponibles y tomar decisiones informadas, en un contexto donde la eficiencia, el ahorro y la sustentabilidad son cada vez más relevantes.
En este escenario, la electromovilidad continúa consolidándose como una política de Estado, proyectando un crecimiento sostenido y un rol central en la transición hacia un sistema de transporte más limpio, eficiente y alineado con los desafíos ambientales del país.





