
El beneficio ofrece hasta 100% de descuento en mensualidades para mayores de 60 años y 50% para personas desde los 50, permitiendo que más de mil estudiantes inicien estudios técnicos en las 29 sedes de INACAP a lo largo de Chile.
Más de 1.100 nuevos estudiantes mayores de 50 años comenzaron este año sus estudios en INACAP gracias a la Beca Dorada y Plateada, un innovador beneficio que busca abrir nuevas oportunidades de formación para adultos mayores en Chile, con descuentos del 50% para personas desde los 50 años y financiamiento del 100% de las mensualidades para mayores de 60. La iniciativa, lanzada en el marco del 60° aniversario de la institución, ya ha beneficiado a 1.155 alumnos nuevos en todo el país, quienes iniciaron su proceso de formación técnica en modalidad diurna y vespertina.
Entre los estudiantes que decidieron volver a las aulas destacan Nancy Ayala (62) en Arica, Ricardo Rojas (68) en Antofagasta, Carlos Fasching (70) en Santiago Sur y Luz Marina Ravest (64) en Rancagua, quienes representan una tendencia creciente: cada vez más personas mayores buscan reinventarse y adquirir nuevas herramientas profesionales.
El programa responde a los cambios demográficos que vive Chile, donde las personas mayores de 65 años ya representan el 14% de la población según el Censo 2024, y se proyecta que para 2050 cerca del 25% de los habitantes tendrá más de 60 años. En este contexto, la educación a lo largo de la vida se vuelve clave para fomentar la autonomía, el desarrollo personal y la empleabilidad en edades mayores.
“Sabemos que muchas personas han postergado el sueño de estudiar, por eso decidimos abrir un camino para que lo puedan concretar, con oportunidades reales y sin barreras económicas, en una institución de excelencia, innovadora y tecnológica”, afirmó Lucas Palacios. “El futuro de Chile también se escribe con la experiencia, la motivación y el talento de quienes tienen 50, 60 años o más”, agregó.
La primera versión del programa contempla 34 carreras técnicas de cuatro semestres, impartidas en las 29 sedes de INACAP desde Arica hasta Punta Arenas, en áreas como automatización, robótica, informática, ciberseguridad, telecomunicaciones, energía, minería, logística y construcción, entre otras.
Las historias de los nuevos estudiantes reflejan el impacto de esta iniciativa. Luz Marina Ravest (64), quien ha trabajado toda su vida ligada al campo, decidió matricularse en Técnico Agrícola en la sede Rancagua tras conocer el beneficio. “Quiero que mi proyecto agrícola sea exitoso y sé que la carrera me entregará herramientas tecnológicas e innovadoras para lograrlo”, comenta.
La beca también responde a una tendencia creciente en la institución. Entre 2018 y 2026, la matrícula de estudiantes nuevos mayores de 50 años en INACAP aumentó más de 1.000%, reflejando el interés de este grupo por continuar formándose.
Otro caso es el de Carlos Fasching (70), quien ingresó a Técnico en Climatización y Refrigeración en la sede Santiago Sur. Con más de 40 años de matrimonio y cuatro hijos, asegura que decidió estudiar porque busca mantenerse activo y generar nuevas oportunidades laborales. “Me siento con mucha energía y sé que esta carrera me dará independencia y nuevas oportunidades, porque cada día más personas necesitan apoyo técnico”, señala.
En Arica, Nancy Ayala (62) decidió estudiar Diseño Digital y Web, motivada por su interés en el mundo digital. “Estoy muy agradecida por esta oportunidad, porque demuestra que las personas mayores podemos seguir vigentes. La digitalización es el futuro y tenemos que adaptarnos a los nuevos tiempos”, explica.
Mientras que en Antofagasta, Ricardo Rojas (68) inició sus estudios en Técnico en Telecomunicaciones y Servicios Digitales, convencido de que el conocimiento no tiene edad. “Si no nos atrevemos a explorar nuevas oportunidades, nunca sabremos de lo que somos capaces”, afirma.
Con iniciativas como la Beca Dorada y Plateada, INACAP busca consolidar el aprendizaje a lo largo de la vida, promoviendo una educación flexible, accesible y adaptada a las nuevas realidades del país, donde la experiencia y el talento de las personas mayores se transforman en un motor clave para el desarrollo social y productivo de Chile.




