Más allá de los rankings: lo que los puntajes no explican

 

Cada enero, con la publicación de los resultados de la PAES, se repite un ejercicio que parece inevitable: ordenar colegios en rankings, comparar puntajes y sacar conclusiones rápidas sobre la calidad de la educación en Chile.

Sin embargo, este enfoque simplifica en exceso una realidad mucho más compleja y termina invisibilizando lo esencial: el contexto en que aprenden los estudiantes y las oportunidades reales que el sistema les ofrece.

Desde la experiencia de Fundación Nocedal, sabemos que los puntajes no son un reflejo puro del talento, el esfuerzo ni del compromiso de los estudiantes o sus profesores. Son, en gran medida, el resultado acumulado de trayectorias educativas marcadas por profundas desigualdades sociales, territoriales y culturales.

Los rankings suelen presentar los resultados como si todos los establecimientos partieran desde el mismo punto. No lo hacen. Comparar puntajes sin considerar el contexto socioeconómico, el capital cultural de las familias o las condiciones en que se desarrolla el proceso educativo conduce a diagnósticos incompletos y, muchas veces, injustos. Peor aún, refuerza la idea de que existen colegios “buenos” y “malos”, cuando en realidad lo que existen son oportunidades educativas muy desiguales.

En algunos colegios vemos estudiantes con altas capacidades, motivación y esfuerzo, que logran avances significativos cuando cuentan con un acompañamiento pedagógico sistemático, docentes comprometidos y un proyecto educativo claro. Sin embargo, esos avances no siempre se traducen en posiciones destacadas en los rankings nacionales. ¿Significa eso que el trabajo educativo es de menor calidad? Creemos que no. Significa que medir el impacto educativo solo a través de puntajes estandarizados es insuficiente.

La discusión técnica sobre la PAES ha sido clara en este punto: los resultados deben leerse con contexto. No hacerlo no solo distorsiona el diagnóstico, sino que también orienta mal las políticas públicas, poniendo el foco en ajustes al instrumento de evaluación o en cambios cosméticos, en lugar de abordar las causas profundas de las brechas de aprendizaje.

Chile no enfrenta un problema de falta de talento estudiantil. Enfrenta un problema de oportunidades educativas desiguales. Por eso, más que obsesionarnos con rankings, debiéramos preguntarnos cómo fortalecer la educación desde los primeros años, cómo apoyar efectivamente a los profesores en su labor diaria y cómo asegurar que todos los estudiantes, independiente de su origen, accedan a aprendizajes relevantes y de calidad.

La PAES puede ser una herramienta útil si se interpreta con rigor y responsabilidad. Pero cuando se convierte en un ranking simplificado, pierde su valor formativo y termina reproduciendo estigmas. Avanzar hacia una educación más justa exige cambiar la pregunta: no quiénes están arriba en la lista, sino qué necesita el sistema para que todos los estudiantes puedan desarrollar su potencial.

Pablo Catoggio
Gerente General
Fundación Nocedal

 

 

Isabel Chandía

Next Post

Incendios forestales en Ñuble: Ministra de Agricultura llama a la responsabilidad ante escenario meteorológico crítico

Mar Ene 20 , 2026
Autoridades refuerzan combate de incendios forestales en la Región de Ñuble y advierten condiciones climáticas adversas para las próximas horas En el marco de los incendios forestales que afectan a la Región de Ñuble, la ministra de Agricultura, Ignacia Fernández, realizó un enérgico llamado a la responsabilidad de la ciudadanía, […]

Te puede interesar

Recomendados

Portal Metropolitano