
Las lesiones en otoño aumentan con el frío y la rigidez muscular, por lo que adaptar la rutina de ejercicio es clave para prevenir desgarros, contracturas y molestias articulares.
Las lesiones en otoño son más frecuentes debido al descenso de las temperaturas y los cambios ambientales, que impactan directamente en el cuerpo, especialmente en personas que realizan actividad física de forma regular. Durante esta temporada, la mayor rigidez muscular, la menor elasticidad de tendones y la disminución de la irrigación sanguínea elevan el riesgo de sufrir desgarros, tendinopatías, contracturas y dolor lumbar, especialmente si no se toman las precauciones necesarias.
“Con el frío, el cuerpo tarda más en alcanzar una temperatura óptima para el movimiento, por lo que es fundamental preparar bien la musculatura antes de entrenar. Muchas lesiones ocurren por iniciar la actividad de forma brusca o sin una correcta activación previa”, explica Simón Meza, kinesiólogo.
Para reducir riesgos, los especialistas recomiendan adaptar la rutina de entrenamiento a las condiciones del otoño, incorporando medidas simples pero efectivas. Entre ellas, realizar un calentamiento más prolongado de al menos 10 a 15 minutos, que incluya movilidad y activación muscular progresiva, resulta clave para preparar el cuerpo.
Asimismo, mantener la temperatura corporal con ropa adecuada permite conservar el calor muscular, especialmente en entrenamientos al aire libre o en los primeros minutos de ejercicio. A esto se suma la importancia de progresar gradualmente en la intensidad, evitando exigencias bruscas que puedan generar sobrecarga.
Otro aspecto fundamental es la hidratación. Aunque disminuye la sensación de sed, el cuerpo sigue necesitando líquidos para un buen rendimiento y recuperación, evitando así posibles complicaciones musculares.
Finalmente, incorporar ejercicios de movilidad, estiramientos y una adecuada recuperación ayuda a reducir la rigidez y prevenir molestias acumuladas.
“Pequeños cambios en la forma de entrenar pueden marcar una gran diferencia en la prevención de lesiones”, enfatiza el especialista, destacando que escuchar al cuerpo y ajustar los hábitos deportivos es esencial para mantenerse activo de forma segura durante esta temporada.
En definitiva, prevenir lesiones en otoño no solo permite cuidar la salud, sino también sostener un rendimiento físico adecuado a lo largo del tiempo.




