Las Escuelas Abiertas Junaeb de Emergencia entregan espacios seguros, alimentación y apoyo socioemocional a niñas, niños y adolescentes de comunidades siniestradas, mientras sus familias enfrentan la emergencia por incendios forestales en la Región del Biobío.
Como parte de la respuesta del Estado frente a la emergencia provocada por los incendios forestales en el sur del país, el ministro de Educación, Nicolás Cataldo Astorga, junto a la directora nacional de Junaeb, Camila Rubio Araya, encabezaron la apertura de las Escuelas Abiertas Junaeb de Emergencia en la Región del Biobío, una iniciativa orientada a resguardar el bienestar integral de niñas, niños y adolescentes de zonas afectadas.
La medida beneficiará directamente a las localidades de Punta de Parra y Lirquén, y se suma a las Escuelas Abiertas que ya se encontraban programadas en las comunas de Penco, Laja y Cobquecura, esta última ubicada en la Región de Ñuble, ampliando así la cobertura de apoyo en territorios impactados por la catástrofe.
A través de estos espacios, se busca garantizar entornos protegidos, cuidado permanente, alimentación diaria y acompañamiento socioemocional, permitiendo que niñas, niños y adolescentes cuenten con actividades recreativas y educativas durante el verano, en un contexto donde muchas familias se encuentran abocadas a labores de recuperación y reorganización tras la emergencia.
Durante la visita, las autoridades compartieron una jornada con niñas y niños de Punta de Parra, participando en actividades recreativas junto a la comunidad. Esta acción se enmarca en el programa Escuelas Abiertas de Verano de Junaeb, una política pública que año a año amplía el acceso a espacios protegidos fuera del calendario escolar y que, en esta ocasión, adapta su enfoque para responder a una situación de catástrofe.
La Escuela Junaeb de Emergencia de Punta de Parra funcionará entre el 24 de enero y el 14 de febrero, de lunes a sábado, en horario de 09:30 a 16:30 horas, e incluye la entrega de servicios de alimentación. Está dirigida a niñas, niños y adolescentes de 5 a 14 años, y contempla actividades recreativas, deportivas y culturales, supervisadas por monitores y monitoras capacitados.
“Estos espacios permiten sacar a los niños del contexto de la emergencia, que puedan jugar, divertirse y compartir con otros. Además, contamos con profesionales que observan su estado socioemocional para poder acompañarlos adecuadamente al momento de su reintegro al año escolar”, señaló el ministro de Educación, Nicolás Cataldo, destacando que esta iniciativa ya se ha consolidado como una herramienta clave de respuesta del Estado ante emergencias.
Por su parte, la directora nacional de Junaeb, Camila Rubio, subrayó que “las Escuelas Abiertas Junaeb de Emergencia cumplen un rol fundamental al ofrecer un espacio seguro, lúdico y educativo, mientras madres, padres y cuidadores enfrentan las exigencias que impone la emergencia”. Agregó que la medida contempla además el refuerzo de equipos psicosociales provenientes de distintas regiones, para resguardar el bienestar emocional de niñas y niños en un momento especialmente sensible.
Junto con la habilitación de estas escuelas, Junaeb anunció un conjunto de apoyos adicionales para estudiantes afectados por los incendios, entre los que se incluyen la entrega de alimentación en albergues, una beca de emergencia para educación superior de $700.000 anuales, una beca única de $200.000 para estudiantes de enseñanza básica y media, la reposición de lentes ópticos y audífonos, la entrega especial de útiles escolares y la priorización de zonas afectadas en el programa regular.
Asimismo, se implementará la reposicón gratuita de la Tarjeta Nacional Estudiantil (TNE), operativos en terreno para su tramitación, el reforzamiento del Programa Habilidades para la Vida y la activación de Dispositivos de Apoyo Psicosocial en los establecimientos educacionales, reafirmando el compromiso del Estado con la protección, continuidad educativa y bienestar integral de las comunidades afectadas.






