El embalse Zapallar permitirá regar 10 mil hectáreas agrícolas, beneficiar a más de 2.000 productores y fortalecer la seguridad hídrica, el control de crecidas y el desarrollo regional, con una inversión cercana a los US$158 millones.
El Gobierno dio inicio a la construcción del Embalse Zapallar en la región de Ñuble, una infraestructura estratégica que permitirá asegurar riego para cerca de 10 mil hectáreas agrícolas, beneficiar directamente a más de 2.000 productores y fortalecer la seguridad hídrica del territorio, en un contexto de emergencia climática y escasez de agua.
La ceremonia fue encabezada por la ministra de Obras Públicas, Jessica López, y la ministra de Agricultura, Ignacia Fernández, junto a autoridades sectoriales, regionales y representantes del mundo agrícola. El proyecto considera una inversión cercana a los US$158 millones y será ejecutado por el consorcio China International Water & Electric Corporation (CWE), con un plazo de construcción de 1.620 días y puesta en operación proyectada para 2030.
“Hoy es un día histórico para los habitantes de la región de Ñuble, porque damos inicio a una obra que beneficiará directamente a más de 2.000 agricultores y dinamizará la economía regional”, señaló la ministra de Obras Públicas, Jessica López, quien destacó que la infraestructura permitirá asegurar el agua para riego, consumo humano y otras actividades productivas, además de impulsar el empleo y el desarrollo local.
Por su parte, la ministra de Agricultura, Ignacia Fernández, subrayó que la puesta en marcha del Embalse Zapallar es una respuesta estructural frente a la crisis hídrica y una demanda histórica de la región, que permitirá entregar seguridad hídrica a agricultores que hoy dependen del secano. La autoridad destacó que la obra también aportará al control de crecidas, la gestión de incendios forestales y el crecimiento regional.
El embalse tendrá una capacidad de almacenamiento de 80 millones de metros cúbicos y será multipropósito, permitiendo abastecer de agua para riego y consumo humano, controlar crecidas, disponer de recursos para combatir incendios forestales y potenciar el turismo y los deportes náuticos y acuáticos, entre otros usos.
La iniciativa forma parte del Plan Nacional de Grandes Embalses del Ministerio de Obras Públicas y contempla una inversión total cercana a los US$300 millones al considerar el embalse y su red de canales. Beneficiará a pequeños, medianos y grandes agricultores, donde más del 84% cultiva menos de cinco hectáreas, dedicándose principalmente a cultivos como trigo, avena, hortalizas y actividades ganaderas.
Durante la ceremonia participaron autoridades regionales, alcaldes de las comunas beneficiadas, representantes de la Junta de Vigilancia del Río Diguillín, del Comité Pro Embalse y agricultores locales, quienes destacaron la relevancia de la obra tras décadas de espera.
Con la construcción del Embalse Zapallar, el Gobierno busca fortalecer la resiliencia frente al cambio climático, garantizar el acceso al agua y promover el desarrollo productivo y social de la región de Ñuble, transformando una demanda histórica en una infraestructura clave para el futuro del territorio.






