Vacaciones inclusivas, accesibilidad universal y ajustes razonables siguen sin garantizarse para personas en situación de discapacidad
En pleno período estival, Fundación Wazú advirtió vulneraciones a los derechos de las personas en situación de discapacidad en transporte público, interurbano y servicios turísticos, alertando que la falta de accesibilidad y el incumplimiento de los ajustes razonables continúan afectando el derecho al descanso, el ocio y la recreación, elementos esenciales para el bienestar, la salud mental y la participación social.
Desde la organización enfatizan que vacacionar no debería implicar enfrentar barreras físicas, sensoriales ni actitudinales, sin embargo, esta realidad persiste especialmente en los desplazamientos y en la oferta turística, donde la inclusión sigue siendo más declarativa que efectiva.
Barreras que persisten en vacaciones
Fundación Wazú advierte que planificar vacaciones inclusivas va mucho más allá de contar con infraestructura accesible. Implica asegurar trayectos seguros, trato digno y condiciones adaptadas tanto para personas con discapacidades visibles e invisibles como para personas neurodivergentes, quienes suelen enfrentar cuestionamientos, sobreexposición o negación de apoyos.
“Cuando una persona debe explicar o justificar su derecho a un ajuste razonable, estamos frente a una falla del sistema, no frente a una excepción”, señala Margarita Fontecilla, terapeuta ocupacional de Fundación Wazú.
Ajustes razonables: un derecho exigible
La Ley N° 20.422 y su reglamento, el Decreto 142, garantizan el derecho a la igualdad de oportunidades, la accesibilidad universal y la implementación de ajustes razonables en todos los ámbitos de la vida social, cultural y recreativa.
En materia de transporte, la normativa establece la reserva de al menos un 10% de asientos de uso preferente, debidamente señalizados y fiscalizados por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones. No obstante, la fundación advierte que estas disposiciones no siempre se respetan, incluso cuando las personas presentan su credencial de discapacidad, generando situaciones de discriminación durante los traslados de vacaciones.
Diez ajustes razonables para avanzar hacia vacaciones inclusivas
Con el objetivo de promover experiencias de turismo accesible y seguro, Fundación Wazú hizo un llamado a empresas de transporte, aerolíneas, servicios turísticos y espacios recreativos a implementar de manera efectiva los siguientes ajustes razonables:
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Respetar los espacios y asientos preferentes destinados a personas en situación de discapacidad.
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Capacitar permanentemente al personal en trato digno, discapacidad, inclusión, neurodivergencia y normativa vigente.
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Contar con protocolos claros de atención inclusiva y resolución de situaciones discriminatorias.
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Garantizar accesibilidad física en instalaciones, transporte y destinos turísticos.
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Incorporar ajustes sensoriales, como reducción de ruidos, iluminación adecuada y espacios de calma.
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Entregar información clara, transparente y verificable sobre accesibilidad y apoyos disponibles.
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Flexibilizar normas, tiempos y procedimientos cuando la situación lo requiera.
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Brindar asistencia adecuada en transporte terrestre, interurbano y aéreo, incluyendo el traslado de ayudas técnicas.
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Reconocer y respetar las discapacidades invisibles, evitando cuestionamientos indebidos.
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Incluir a personas en situación de discapacidad en el diseño y evaluación de servicios y experiencias de usuario.
Un llamado urgente al cambio cultural
Desde Fundación Wazú subrayan que promover vacaciones inclusivas no requiere grandes transformaciones, sino una actitud informada, empática y coherente con los derechos humanos.
“La accesibilidad no se limita a rampas o señaléticas: se construye en el trato, en la escucha y en el respeto por las distintas formas de participar del descanso y el ocio”, enfatizan desde la organización.








