
Académicos y especialistas alertan sobre brechas estructurales en la formación policial, en un escenario marcado por el avance del crimen organizado y la creciente demanda ciudadana por mayor seguridad y confianza institucional.
En medio del aumento de la preocupación por la seguridad pública en Chile, expertos reunidos en la Universidad del Alba advirtieron la urgente necesidad de modernizar la formación policial, señalando que el actual modelo presenta brechas relevantes frente a las nuevas dinámicas delictuales y las exigencias de la ciudadanía, especialmente en un contexto de mayor complejidad criminal y debilitamiento de la confianza pública.
Durante el conversatorio organizado por el Observatorio Social de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades, académicos, especialistas en seguridad y representantes de instituciones policiales coincidieron en que la formación actual no está respondiendo de manera suficiente a fenómenos como el crimen organizado, la violencia urbana y la sofisticación de los delitos, lo que exige una actualización profunda y sostenida en el tiempo.
Uno de los consensos centrales fue la necesidad de avanzar hacia una formación integral, que no solo fortalezca las capacidades operativas, sino que también incorpore herramientas clave en derechos humanos, gestión de crisis, análisis del entorno y vinculación efectiva con la comunidad, elementos considerados fundamentales para recuperar la legitimidad institucional.
Pedro Carvallo, investigador del Observatorio Social y moderador de la jornada, enfatizó que “necesitamos policías bien formadas y en constante diálogo con la investigación para desarrollar mejores políticas públicas”, subrayando la importancia de articular conocimiento académico con la labor operativa.
En la misma línea, la académica Lucía Dammert destacó que el resguardo de la institucionalidad y la independencia política de las policías es clave para sostener la confianza ciudadana, especialmente en un contexto donde la seguridad se ha convertido en una de las principales preocupaciones del país.
Por su parte, Luis Alberto Baldés Bünting, general inspector en retiro de Carabineros de Chile, valoró estos espacios de discusión señalando que “hace una década este tipo de diálogos eran impensados”, lo que refleja un avance en la apertura institucional para abordar críticamente sus propios desafíos.
El investigador Matías Fernández, del Departamento de Sociología de la University of California, Los Ángeles, agregó que vincular la investigación con los funcionarios policiales permite generar soluciones más pertinentes y efectivas, fortaleciendo el rol de la evidencia en la toma de decisiones.
Los especialistas coincidieron en que sin una modernización profunda de la formación policial, Chile arriesga seguir perdiendo capacidad de respuesta frente al crimen organizado y las nuevas formas de violencia, afectando no solo la seguridad, sino también la cohesión social.
En este contexto, el llamado es claro: avanzar hacia un modelo formativo más robusto, actualizado y conectado con la realidad del país, que permita enfrentar los desafíos actuales y futuros con mayor eficacia, legitimidad y confianza ciudadana.




