
Anestesia veterinaria, bienestar animal, sedación, analgesia y medicina veterinaria especializada son claves para reducir riesgos y proteger la salud de perros y gatos.
La anestesia en animales de compañía es un procedimiento seguro solo cuando se realiza bajo evaluación clínica previa, monitoreo permanente y por profesionales especializados, advierten expertos de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile, quienes recalcan que incluso intervenciones consideradas de bajo riesgo pueden generar complicaciones si no se aplican protocolos adecuados.
Los especialistas de la Red de Atención Veterinaria (RAV) explican que la anestesia, sedación y analgesia forman parte de un proceso médico integral, que comienza con una evaluación veterinaria presencial y continúa durante y después del procedimiento. Este enfoque permite proteger el bienestar animal, reducir el dolor y minimizar riesgos quirúrgicos y clínicos.
“El manejo anestésico no se limita a inducir el sueño. Incluye la administración de fármacos anestésicos, sedantes y analgésicos, siendo estos últimos fundamentales para evitar el dolor y mejorar los resultados del procedimiento”, señala el Dr. Nicolás Alé, anestesista y director del Hospital Clínico de Animales Pequeños de la RAV. Añade que un paciente con dolor tiene mayor riesgo de complicaciones, recuperación más lenta y mayor sufrimiento.
Para definir un plan anestésico seguro es imprescindible conocer el estado de salud real del paciente, lo que se logra mediante una evaluación clínica completa y exámenes específicos. “En general se solicitan exámenes de sangre, pero dependiendo del caso pueden sumarse estudios como ecografías, radiografías, electrocardiogramas, tomografías u otros”, explica el Dr. Felipe Romero, anestesista del Hospital de Alta Complejidad Bilbao de la RAV.
Los especialistas enfatizan que el dolor no es solo una sensación física, sino una experiencia emocional y sensorial que afecta múltiples dimensiones de la vida del animal. Puede alterar su conducta, alimentación, movilidad y vínculo con su familia. Por ello, el tratamiento oportuno del dolor es una condición básica para el bienestar animal.
En los hospitales veterinarios de la Universidad de Chile se utilizan escalas multidimensionales validadas internacionalmente que permiten identificar de forma sistemática el dolor y ajustar los tratamientos analgésicos según las necesidades de cada paciente.
Los expertos subrayan además el rol clave de los tutores, quienes deben informarse, solicitar explicaciones claras sobre los procedimientos, riesgos y cuidados, y cumplir estrictamente las indicaciones pre y postoperatorias. “El bienestar del paciente es un trabajo en equipo entre el hospital veterinario y la familia”, recalca el Dr. Romero.
Una señal de alerta importante es que los animales deben regresar a casa despiertos y conscientes, sin efectos residuales de los anestésicos. Entregar a un paciente inconsciente o sin capacidad de levantarse puede indicar un manejo inadecuado.
La evidencia científica respalda que, con protocolos correctos y profesionales capacitados, la anestesia veterinaria contribuye de forma significativa al bienestar animal, tanto en cirugías como en procedimientos diagnósticos como radiografías, tomografías, resonancias o endoscopías.
En este contexto, los especialistas destacan la importancia de la formación continua en anestesiología veterinaria, un área que requiere experiencia, actualización permanente y capacidad para resolver situaciones críticas. “No existen anestesias más seguras que otras, existen profesionales mejor preparados”, afirma el Dr. Romero.
Como parte de este compromiso, los Dres. Alé y Romero coordinan el Diploma de Postítulo en Manejo del Dolor y Anestesiología en Animales de Compañía, impartido por la Escuela de Postgrado de la Facultad, que busca elevar los estándares de la medicina veterinaria y resguardar la salud y dignidad de los pacientes.




