
Datos de la Superintendencia de Seguridad Social confirman una baja histórica en licencias médicas, aunque expertos advierten que el fraude sigue activo y exige fiscalización permanente.
La emisión de licencias médicas en Chile registró una disminución del 12,9% durante 2025, según el balance anual presentado por la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO), marcando un punto de inflexión tras los casos de uso indebido que remecieron al sistema previsional. De acuerdo con el informe, entre enero y diciembre se emitieron 7.016.470 licencias, frente a las 8.051.261 registradas en 2024, lo que evidencia una baja significativa en el uso de este instrumento.
Esta reducción se tradujo en un ahorro estimado de $586 millones en subsidios, equivalente al 18,4% del gasto del año anterior, contribuyendo —según la autoridad— a reforzar la sostenibilidad del sistema. Durante 2025, poco más de un tercio de la población cotizante utilizó al menos una licencia médica, mientras que el número de personas trabajadoras que recurrió a este beneficio disminuyó un 7,9%, confirmando un cambio relevante en el comportamiento de uso.
El descenso se produjo en un contexto marcado por la exposición pública de casos graves de mal uso de licencias médicas en los sectores público y privado, lo que derivó en investigaciones administrativas y procesos judiciales que aún continúan. Desde ALTO INMUNE explican que esta baja responde directamente al impacto generado por esos casos. “El informe de la SUSESO refleja un remezón sin precedentes en el sistema, que fortaleció los controles y desincentivó nuevas solicitudes indebidas, generando mayor cautela en el uso de este instrumento”, señalan desde la entidad.
La organización enfatiza que este resultado era previsible. “Llevamos años impulsando acciones legales, administrativas y educativas contra emisores irregulares. Sabíamos que, cuando existiera voluntad y se profundizara el cruce de datos, el resultado sería una reducción como la observada en 2025”, afirman. Sin embargo, advierten que el fenómeno está lejos de erradicarse. “Esta disminución es una buena señal, pero puede ser transitoria. El fraude se adapta, busca nuevas formas de operar y sigue presente, incluso mediante estructuras más sofisticadas como sociedades que encubren la emisión irregular”, alertan.
En paralelo, la fiscalización y judicialización alcanzaron niveles históricos. Durante 2025, ALTO INMUNE interpuso más de 600 querellas contra profesionales de la salud por emisión irregular de licencias, evidenciando que la presión legal está generando un efecto disuasivo relevante en el sistema previsional chileno.
Los datos de la SUSESO muestran además una fuerte concentración en la emisión de licencias. Mientras que la mitad de los médicos emitió hasta 14 permisos durante el año, el promedio alcanzó 135 licencias por profesional, con una mediana de 49, reflejando la existencia de un segmento reducido de grandes emisores. Esta brecha también se observa en los días autorizados, con un promedio de 1.666 días y una mediana de 525 días.
“La distribución es claramente asimétrica. Coexiste una moderación general con un grupo reducido de grandes emisores, que concentran volúmenes superiores a 1.600 licencias anuales y que estimamos representan cerca del 3% del total de profesionales habilitados”, explica Rodrigo Varela, vocero de ALTO INMUNE.
Desde la organización destacan que la judicialización masiva ha sido clave para enfrentar este fenómeno. En varios casos, se han identificado redes de emisión irregular que operaban como verdaderas estructuras de comercialización de reposos médicos. “Hemos trabajado junto a instituciones de salud privada para detectar y perseguir estos fraudes. Hoy existen médicos —incluidos 27 profesionales extranjeros— que llevan más de dos años en prisión preventiva tras emitir más de 71 mil licencias médicas irregulares”, enfatiza Varela.
Finalmente, desde ALTO INMUNE recalcan que la reducción en la emisión de licencias es una señal positiva, pero insisten en que solo una fiscalización permanente, preventiva y basada en análisis continuo de datos permitirá consolidar este avance y evitar que el fraude vuelva a expandirse en el sistema.




