
Los alumnos de la Fundación Nocedal fueron becados para entrenar tres semanas en Hawke’s Bay Rugby Union, una de las zonas formadoras más reconocidas del rugby global, donde se han desarrollado jugadores que integran los míticos All Blacks.
Dos estudiantes del Colegio Nocedal de enseñanza media vivieron una experiencia única de formación deportiva y cultural en Nueva Zelandia, considerado el país con el sistema de desarrollo de rugby más avanzado del mundo. Se trata de Vicente Melin (I medio) y Nicolás Monsálvez (III medio), alumnos del Colegio Nocedal, quienes entrenaron durante febrero en la Hawke’s Bay Rugby Union Academy, en la ciudad de Napier.
Nueva Zelandia es reconocida como una potencia histórica del rugby, y su selección nacional, los All Blacks, es considerada una de las más exitosas del deporte mundial. Su modelo de formación juvenil es estudiado por federaciones y academias de todo el planeta por su énfasis en la disciplina, la técnica y los valores del juego colectivo. En este contexto, Hawke’s Bay Rugby Union es una de las regiones formadoras clave del país, con una larga tradición en el desarrollo de talentos que luego llegan al rugby profesional y universitario.
Durante tres semanas, los jóvenes participaron en entrenamientos de alto rendimiento junto a jugadores locales, incorporando metodologías profesionales y estándares técnicos del rugby neozelandés. La experiencia también incluyó una inmersión cultural, ya que ambos estudiantes vivieron con familias anfitrionas, fortaleciendo su inglés y conociendo de primera mano la cultura del país oceánico.
Para Gonzalo Esquivel, Gerente Asociación de Amigos Fundación Nocedal, esta oportunidad marca un hito en la formación integral de los alumnos. “Este tipo de experiencias cambia la vida de los estudiantes. No solo crecen en lo deportivo, sino también en autonomía, responsabilidad y visión de futuro. Entrenar en Nueva Zelandia, donde el rugby es una forma de vida y una escuela de valores, les permite aprender estándares que luego transmiten a sus compañeros y a la comunidad escolar”, destacó.
Desde la experiencia en terreno, Vicente Melin valoró el impacto del viaje en su desarrollo personal y deportivo. “Entrenar en Nueva Zelandia fue increíble. El nivel es muy alto y todos viven el rugby con mucha disciplina. Aprendí nuevas técnicas, mejoré mi inglés y conocí una cultura muy distinta. Fue una experiencia que me motiva a seguir esforzándome y soñando en grande”, señaló el estudiante.
La participación de los jóvenes fue posible gracias a la Beca Newzstudy y al apoyo de un aporte privado, reflejando el valor de la colaboración entre instituciones educativas, organizaciones internacionales y actores del sector privado para impulsar el talento juvenil.
Esta experiencia internacional no solo fortalece el desarrollo deportivo de los alumnos, sino que también potencia habilidades clave como liderazgo, adaptación cultural y proyección académica, convirtiéndose en un ejemplo del impacto positivo que tienen las oportunidades globales en la formación escolar.




