
Desempleo, empleo, mercado laboral, informalidad y participación laboral marcan el balance del trimestre octubre–diciembre 2025, según la Encuesta Nacional de Empleo del INE.
La tasa de desempleo en Chile se ubicó en 8,0% durante el trimestre octubre–diciembre de 2025, registrando un descenso de 0,1 puntos porcentuales en doce meses, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
La leve mejora se explicó por el crecimiento equivalente de la fuerza de trabajo y de las personas ocupadas, ambas con un alza de 1,8% interanual, mientras que el número de personas desocupadas aumentó 1,4%, impulsado exclusivamente por quienes buscan trabajo por primera vez.
Las tasas de participación y ocupación alcanzaron 62,1% y 57,1%, respectivamente, ambas con un incremento de 0,5 pp. en comparación con el mismo período del año anterior. En paralelo, la población fuera de la fuerza de trabajo disminuyó 0,5%, influida principalmente por la baja de personas inactivas habituales e iniciadoras.
En el caso de las mujeres, la tasa de desocupación se situó en 8,5%, registrando una disminución de 0,9 pp. en doce meses. Este resultado se explicó por un crecimiento de 3,7% en las mujeres ocupadas, superior al aumento de 2,7% de la fuerza de trabajo, lo que se tradujo en una caída de 7,0% en el número de mujeres desocupadas. Las tasas de participación y ocupación femenina subieron a 53,1% y 48,6%, respectivamente.
En los hombres, en tanto, la tasa de desocupación llegó a 7,7%, con un aumento de 0,6 pp. interanual. Esto respondió a que el crecimiento de la fuerza de trabajo (1,0%) superó al de los ocupados (0,4%), junto con un alza de 9,8% en el número de desocupados. La tasa de ocupación masculina se situó en 66,0%, registrando una leve baja de 0,3 pp.
Durante el período, el total de personas ocupadas creció 1,8%, impulsado principalmente por el aumento del empleo femenino. Por sector económico, destacaron los incrementos en servicios administrativos y de apoyo, alojamiento y servicios de comidas, actividades de salud y transporte. Por categoría ocupacional, el alza se concentró en asalariados informales y trabajadores por cuenta propia.
La tasa de ocupación informal se ubicó en 26,8%, aumentando 0,4 pp. en doce meses. En las mujeres alcanzó 28,7% y en los hombres 25,4%, con incrementos en ambos casos. La informalidad fue impulsada principalmente por los sectores de servicios administrativos y de apoyo y actividades de salud.
En términos de estacionalidad, la tasa de desocupación ajustada estacionalmente se situó en 8,5%, registrando una disminución de 0,1 pp. respecto del trimestre móvil anterior, lo que sugiere una evolución estable del mercado laboral.
Respecto al volumen de trabajo, el total de horas efectivas trabajadas creció 1,3% interanual, mientras que el promedio semanal de horas trabajadas descendió a 37,5 horas. En los hombres el promedio fue de 39,7 horas, y en las mujeres de 34,6 horas, manteniéndose la brecha de género.
La tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial alcanzó 16,5%, con un leve aumento de 0,1 pp. En los hombres se situó en 14,2% y en las mujeres en 19,3%, registrándose una brecha de género de 5,1 puntos porcentuales.
En la Región Metropolitana, la tasa de desocupación llegó a 8,6%, con una baja de 0,2 pp. en doce meses. En el mismo período, el empleo creció 2,1%, impulsado principalmente por los sectores de servicios administrativos y de apoyo, industria manufacturera y alojamiento y servicios de comidas.





