
La institución advierte que los homicidios ocurridos esta semana no son hechos aislados, sino parte de un fenómeno persistente que exige una respuesta urgente y coordinada del Estado y la sociedad.
La Defensoría de la Niñez interpuso tres querellas por homicidios de niños y adolescentes registrados esta semana en el país, encendiendo una alerta sobre la grave crisis estructural de violencia que afecta a la niñez en Chile y la necesidad urgente de fortalecer los sistemas de protección. Las acciones judiciales corresponden a los casos de una niña de 4 años en Antofagasta y dos adolescentes de 17 años en Cerro Navia e Independencia.
El Defensor de la Niñez, Anuar Quesille, calificó los hechos como de “máxima gravedad” y enfatizó que no pueden ser relativizados ni abordados como situaciones aisladas, ya que reflejan una realidad persistente de violencia en distintos entornos, desde el ámbito intrafamiliar hasta contextos vinculados a la criminalidad.
La institución explicó que la presentación de querellas es una facultad excepcional, utilizada en casos de alto impacto o cuando existen fallas graves en la protección de derechos. En lo que va de 2026, ha intervenido en todos los casos de este tipo, ya sea mediante monitoreo institucional o acciones judiciales directas.
Las cifras evidencian la magnitud del problema. Durante 2025, al menos 31 niños, niñas y adolescentes fallecieron por armas de fuego, cifra que se suma a los 51 casos registrados en 2024 y 42 en 2023, mostrando una tendencia sostenida que preocupa a las autoridades. Además, entre 2021 y junio de 2025 se han identificado más de 159 mil víctimas de vulneraciones de derechos en este grupo, con un promedio de 1,46 ingresos por cada niño afectado, lo que da cuenta de trayectorias marcadas por múltiples vulneraciones.
“Estamos frente a un fenómeno multicausal que ocurre en distintos espacios y que requiere una respuesta integral”, advirtió Quesille, subrayando que el sistema actual no ha logrado interrumpir a tiempo estos ciclos de violencia. En esa línea, la Defensoría cuestionó que las respuestas del Estado han sido insuficientes frente a la gravedad del escenario, señalando que solo en el último año se han presentado 27 querellas, principalmente por delitos de violencia sexual.
La institución hizo un llamado a avanzar desde un enfoque reactivo hacia uno preventivo, capaz de detectar riesgos de manera temprana y acompañar a las familias antes de que ocurran hechos irreparables. Asimismo, enfatizó que la protección de la niñez debe asumirse como una prioridad nacional, que involucre no solo al Estado, sino también a toda la sociedad.
“Mientras la violencia contra niños, niñas y adolescentes siga siendo normalizada, cualquier esfuerzo será insuficiente”, concluyó el Defensor de la Niñez, reforzando la urgencia de actuar de manera decidida para garantizar el respeto y resguardo de sus derechos.





