Cerro Navia se adelanta al calor extremo y construye refugio climático escolar antes del inicio de clases

Refugio climático escolar en Cerro Navia, adaptación al cambio climático, educación pública y olas de calor en Santiago marcan esta iniciativa que transforma el patio de la Escuela Millahue en un espacio de aprendizaje con naturaleza y sombra.

Ante el aumento sostenido de las olas de calor en Santiago y la escasez de áreas verdes en sectores urbanos, Cerro Navia se prepara para enfrentar el calor extremo con una solución concreta antes del inicio del año escolar. Durante enero comenzó la construcción de un refugio climático escolar en la Escuela Millahue, una iniciativa impulsada por Fundación Patio Vivo, Fundación Estrella del Sur y el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) de Barrancas.

En los últimos veranos, comunas como Cerro Navia han registrado temperaturas más altas y prolongadas, lo que impacta directamente en el bienestar, la concentración y el aprendizaje de niñas y niños. Según antecedentes de Barrios por el Clima, Cerro Navia se encuentra entre los territorios más vulnerables frente al aumento de temperaturas, debido a la baja cobertura vegetal y falta de espacios verdes, situación compartida con comunas como El Bosque, Lo Espejo, San Ramón, La Granja y Renca.

El proyecto busca transformar el patio escolar en un paisaje de aprendizaje, integrando naturaleza, juego, movimiento y educación, y beneficiará directamente a estudiantes de 1° y 2° básico. La intervención contempla la creación de un bosque nativo, zonas de frutales en maceteros, hierbas medicinales, flores y arbustos, además de un espacio de sombra con mobiliario, diseñado tanto para el recreo como para actividades pedagógicas.

Todo el diseño está orientado a reducir la exposición al calor, promover el juego activo y ofrecer un entorno más saludable y protegido durante los meses de mayor temperatura, anticipándose a las condiciones que enfrentarán las comunidades escolares en el próximo año académico.

Desde Fundación Patio Vivo, su cofundadora Ángela Ibáñez destacó el carácter preventivo de la iniciativa, señalando que las altas temperaturas afectan directamente la experiencia escolar, por lo que resulta clave generar espacios que protejan del calor y potencien el aprendizaje a través del contacto cotidiano con la naturaleza.

En la misma línea, la directora ejecutiva de Fundación Estrella del Sur, Isabel Guzmán, subrayó que este patio de aprendizaje está concebido como un refugio climático, capaz de responder a una urgencia real en contextos urbanos altamente expuestos al calor, promoviendo la atención, el movimiento y la experiencia sensorial en la vida escolar.

Desde el SLEP de Barrancas, su director ejecutivo Patricio Canales Ríos valoró el aporte del proyecto, destacando que mejorar los espacios educativos es una prioridad, ya que permite que los estudiantes se desarrollen en entornos inclusivos, sanos y seguros, fortaleciendo tanto la convivencia como el desarrollo físico.

Con más de diez años de experiencia, Fundación Patio Vivo ha desarrollado más de 100 proyectos en todo el país, con impactos concretos en el desarrollo integral de los estudiantes. Estos paisajes de aprendizaje han permitido reducir el sedentarismo hasta en un 36%, aumentar la interacción de género en un 46% y potenciar significativamente el juego libre y el contacto con la naturaleza.

En un escenario marcado por el cambio climático, este proyecto en Cerro Navia demuestra que las escuelas pueden transformarse en espacios clave de adaptación, cuidado y bienestar, anticipándose a los efectos del calor extremo y mejorando la calidad de vida de las comunidades educativas desde la infancia.

Isabel Chandía

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