Baños en la mira: la higiene ya impacta la salud, la productividad y la experiencia en Chile

El 74 % de las personas exige baños eficientes, pero cuando fallan los estándares, el 28 % reduce su permanencia y el 23 % limita su consumo o actividades, evidenciando una brecha crítica para empresas y espacios públicos.

La higiene en los baños de oficinas, restaurantes, hoteles, industrias y espacios de atención al público se ha transformado en un factor estratégico que impacta directamente la salud, la productividad y la percepción de las organizaciones, en un contexto donde las personas exigen estándares cada vez más altos y las brechas aún persisten en Chile.

La importancia del tema se vuelve crítica al considerar que los baños son uno de los espacios más sensibles dentro de la jornada laboral y la experiencia del usuario. El 74 % de las personas espera niveles moderados o altos de higiene, y cuando esa expectativa no se cumple, el 28 % reduce su tiempo de permanencia y el 23 % limita su consumo o actividades, afectando tanto la reputación de los espacios como sus resultados operativos.

Este escenario está redefiniendo la gestión de la higiene en las organizaciones. “Hoy la higiene del baño no se juega solo en la limpieza, sino en la capacidad de asegurar continuidad, eficiencia y control, especialmente en espacios de alto flujo donde la experiencia de las personas no puede verse interrumpida”, explica Francisco Salamé, director comercial para el Cono Sur en Tork®.

En este nuevo paradigma, las soluciones de dispensación emergen como una herramienta clave para enfrentar la presión operativa y el uso intensivo, permitiendo administrar los recursos de manera inteligente, reducir desperdicios y evitar quiebres de stock. Soluciones como SmartOne® permiten ahorrar hasta un 40 % en el consumo de papel y proteger el rollo por completo, reduciendo la contaminación cruzada y elevando los estándares de higiene, especialmente en entornos de alto tráfico como oficinas, centros comerciales, recintos de salud y espacios públicos. “La higiene profesional hoy se mide por su capacidad de anticiparse a la demanda y asegurar disponibilidad constante. Ese es el estándar que hoy exigen las personas”, agrega Salamé.

Este enfoque adquiere un matiz adicional en Chile, donde Tork produce localmente su papel, fortaleciendo la cadena de suministro y alineándose con una visión de sostenibilidad y eficiencia operativa, reduciendo dependencias logísticas y optimizando la gestión responsable de los recursos.

Más allá de la experiencia del usuario, la higiene del baño tiene un impacto directo en la salud pública y el desempeño laboral. La Organización Mundial de la Salud estima que más de 1,4 millones de personas mueren cada año por enfermedades asociadas a la falta de saneamiento y prácticas básicas de higiene, confirmando el rol crítico de estos espacios como primera línea de prevención. En el ámbito laboral, condiciones deficientes de higiene se asocian a mayor ausentismo y menor productividad, una preocupación que en Chile comparten 8 de cada 10 personas.

En este contexto, la adopción de esquemas de higiene estandarizados y eficientes se vincula con resultados concretos: mejoras de hasta un 5 % en productividad, reducciones de hasta un 46 % en ausencias por enfermedades y disminuciones de hasta un 18 % en impacto ambiental, posicionando la higiene del baño como un eje clave de eficiencia, bienestar y sostenibilidad en las organizaciones chilenas.

Isabel Chandía

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