
Con 28.594 unidades vendidas y un alza de 5,3% respecto de 2024, el mercado confirma su recuperación y proyecta un 2026 con buenas perspectivas, consolidando a la motocicleta como actor estratégico de la movilidad urbana.
La industria de la motocicleta en Chile cerró 2025 con un crecimiento de 5,3% en comparación con 2024, alcanzando un total de 28.594 unidades comercializadas a nivel nacional, según cifras oficiales de la Asociación Nacional de Importadores de Motocicletas. El resultado confirma un cambio de tendencia tras el ajuste del año anterior y marca el retorno a una trayectoria positiva para el sector, en un escenario donde la eficiencia, el costo y la flexibilidad se han vuelto factores decisivos al elegir un medio de transporte.
El desempeño del año refleja una recuperación gradual pero consistente del mercado, fortaleciendo la confianza tanto de importadores como de consumidores. En un contexto de creciente congestión urbana y mayores exigencias económicas, la motocicleta se consolida como una alternativa competitiva y funcional para el desplazamiento diario.
“Los resultados de 2025 confirman que la industria logró retomar la senda del crecimiento. Estamos frente a una recuperación gradual, pero consistente, que demuestra que la motocicleta sigue ganando espacio como alternativa de movilidad”, señaló Cristián Reitze, presidente ejecutivo de ANIM.
Desde el gremio también enfatizaron la importancia de avanzar hacia una visión estratégica de largo plazo. La motocicleta, sostienen, debe integrarse plenamente a los ecosistemas de movilidad urbana como parte de la solución frente a la congestión y la contaminación en las ciudades. En esa línea, llamaron a impulsar políticas públicas que contemplen infraestructura adecuada, normativa moderna y una convivencia vial eficiente, elementos clave para consolidar el crecimiento del sector en 2026 y los años siguientes.
El análisis por segmento muestra que el mercado continúa fuertemente orientado al uso cotidiano. Las motos de calle concentraron el 86,4% del total de las ventas, manteniéndose como el principal motor del sector. Dentro de esta categoría, destacaron los modelos multipropósito con 8.234 unidades, seguidos por las scooter y underbone con 3.586 unidades, y las deportivas con 2.432 unidades. Esta composición confirma que la demanda está liderada por modelos funcionales, eficientes y enfocados en el transporte diario y el ámbito laboral.
En cuanto a la distribución territorial, la Región Metropolitana concentró más de dos tercios del total de ventas, evidenciando una fuerte centralización del mercado. Otras regiones con mayor densidad urbana y dinamismo económico se ubicaron a distancia, mientras que en el resto del país el comportamiento fue más heterogéneo, con avances graduales y volúmenes aún acotados.
Otro dato relevante del balance 2025 es el fuerte incremento en las importaciones. Durante el año se importaron 40.381 unidades, lo que representa un aumento de 47,3% respecto del período anterior, reflejando una anticipación de la oferta frente a mejores expectativas de demanda. En términos de origen, la mayoría de las motocicletas provinieron de China, seguido por India y Japón, consolidando el predominio asiático en el abastecimiento del mercado nacional.
Con estos resultados, la industria proyecta un 2026 con buenas perspectivas, en un entorno donde la movilidad eficiente y accesible seguirá siendo una prioridad para miles de personas. El crecimiento de 2025 no solo representa una recuperación estadística, sino la consolidación de la motocicleta como un actor relevante y estratégico en la transformación de la movilidad urbana en Chile.





